Ese lugar donde nos encontramos, donde pasan la vida en común y llegan los viajeros. Ese espacio circular (o no) donde conversar, cantar, bailar, pintar, escribir o soñar.
«Ilustración de esta degeneración occidental de la fiesta orgiástica primitiva que permite al individuo participar en la vida colectiva de la tribu. Superficies donde cabe todo cuando flota. Lúdicas escenas en tecnicolor que muestran, en libertad de vacío, múltiples procedencias que se acumular, atraen o separan. Visión panorámica donde la romería mental y la moderna mascarada se fosilizan en un instante feliz, prolongándose de una a otra obra hasta su agotamiento. Jardín de las delicias, paella-paradiso enfrentada con la primera acuarela abstracta de Kandinsky, proliferante y obsceno graffiti, danza de bacterias contempladas vivas al microscopio. A veces ráfagas de conversaciones …