Ese lugar donde nos encontramos, donde pasan la vida en común y llegan los viajeros. Ese espacio circular (o no) donde conversar, cantar, bailar, pintar, escribir o soñar.
La sesión de Festival d’palabra del jueves 14 de febrero comenzaba a las seis de la tarde con “Desde lo alto”, de la mano de Cristina Verbena. En este pase, los más pequeños y sus padres disfrutaron de una actuación cercana y amena, en la que participaron más madres que padres; quizá sería por timidez. El escenario hizo también de platea, donde los padres y madres más atrevidos se acercaron para participar de la representación. Rota esa barrera de distancia entre la artista y el público, una cuerda delimitaba la zona de actuación y la de los espectadores, una frontera …