Ese lugar donde nos encontramos, donde pasan la vida en común y llegan los viajeros. Ese espacio circular (o no) donde conversar, cantar, bailar, pintar, escribir o soñar.
Juan López (Alto Maliaño, 1979) transforma el espacio expositivo en un palimpsesto visual donde la arquitectura se convierte en lenguaje de ficción crítica. En Un tratamiento superficial (Museo Patio Herreriano de Valladolid, hasta el 14 de septiembre de 2025), cerchas industriales, trampantojos y restos materiales articulan una arqueología imaginaria que desafía la percepción. Basta una pequeña modificación de la superficie, una alteración leve y premeditada de lo conocido, para sembrar la duda sobre todo el conjunto. Desde ese momento, se mezclan las huellas de la historia, la yuxtaposición de estilos o una intención estética por lo inacabado: pilares truncados, capas …