El Almudí, con la harina de este costal

Por José An. Montero

Atención. Ampliada hasta el 2 de febrero de 2025.

Reabrió la sala Almudí en Cuenca. Y reabrió con ‘Harina de otro costal’. Una propuesta que devuelve a la “vida artística” un espacio emblemático con origen en el siglo XVI, aunque el descubrimiento en las obras de reforma de un Baptisterio subterráneo hablan de la posibilidad de hubiera tenido un propósito ceremonial o religioso desde varios siglos antes. En desde los años 60 del siglo XX se transformó en Museo Arqueológico, Conservatorio de Música o sala de exposiciones temporales. 

Regresa después del paréntesis como espacio de exposiciones municipal con la intención de dar un espacio a los artistas emergentes en el centro de la ciudad. Conectar con quienes la criba del tiempo, una vez pasados los años de formación, empiezan a construir una trayectoria artística. Ese espacio intermedio entre el calor de los años en la Facultad de Bellas Artes y el brillo del reconocimiento artístico. Tiempos duros para alcanzar a vivir de ello y consolidar una trayectoria vital y artística. 

Buen ejemplo de ello han sido las cinco artistas que han participado en esta colectiva inaugural comisariada por la asociación cultural Kanoko. A saber, Alejandra Freymann, Coco Escribano, Elisa Terroba, Lluc Margrau y Clara Sánchez Sala. Cinco artistas formadas y formado en Cuenca que regresan a la ciudad de sus primeros pasos artísticos. Cinco propuestas que “configuran una cartografía del arte contemporáneo nacional”, como afirma acertadamente la hoja de sala. 

Cada una de las propuestas remite a un universo propio, a un discurso singular y propio. Pero las cinco juntas nos ubican en un tiempo y en un espacio colectivo. Se suman y se transforman en una metáfora de un momento concreto que dialoga con otras capas de historias y de tiempos implícitos en este edificio y en su ubicación emblemática a los pies del casco histórico sobre el río Huécar. Observando desde su puerta el recién demolido edificio de Sánchez Vera. 

Juegos de significados inteligentes, entre artistas, espacio y comisariado de la exposición, que dibuja el campo, construye “una metáfora extendida del proceso artístico” con la propia denominación del espacio, con los sacos de harina a la entrada, construyendo tantos itinerarios y lecturas diversas en un espacio diáfano y breve. ‘El cuerpo se convertirá en lo que sea la leche’, titula su pieza Clara Sánchez Sala. La sala se convertirá en lo que sean sus propuestas. De momento, acaba de cerrar sus puertas ‘Harina de otro costal’ con “el grano convertido en pensamiento”. Chapeau!

La exposición ‘Harina de otro costal’ abrió sus puertas en la Sala El Almudí de Cuenca el día 4 de diciembre de 2024 con la actuación de Javi Collado. Ampliada hasta el 2 de febrero de 2025.

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