Ese lugar donde nos encontramos, donde pasan la vida en común y llegan los viajeros. Ese espacio circular (o no) donde conversar, cantar, bailar, pintar, escribir o soñar.
A veces tenemos la sensación de que, musicalmente, la Navidad son cuatro villancicos y poco más. Un Noche de Paz, unos peces en el río, alguna Marimorena y como mucho algún recopilatorio americano. Nada más lejos de la realidad. La Navidad tiene uno de los repertorios musicales más abundantes del ciclo anual. No en vano era momento de reunirse y cantar. Momentos de esperanza por el Nacimiento del Mesías o porque habían empezado a acortarse las noches. Durante la Navidad se prodigan los conciertos de Navidad en todos los puntos cardinales, en Cuenca concretamente han sido unas navidades musicalmente muy …