Situarse frente a una obra de Millares siempre es (en)frentarse. Mirarse al espejo del siglo XX, pero también ahondar la mirada hasta un tiempo pretérito y oler el presagio de un futuro postindustrial. Millares transforma el residuo industrial en pieza única, rescatando el alma de un objeto hecho en serie. Eso que une al ser humano de cualquier época y de cualquier lugar. Si la Sala Millares de la Fundación Antonio Pérez de Cuenca es el sanctasanctórum de la obra de uno de los grandes del siglo XX, esta nueva exposición, comisariada, como no podía ser de otro modo, por …