Donde haya eco. Donde no haya nada. Donde las calles retumben a cada pisada. Donde el hogar haya muerto y solo queden las brasas. Donde la vida no llegue y se marchen más almas. El arte llegará como la brisa, se colará en las casas. La infancia quedará pintada, la vejez no será olvidada. Y al final, cuando todas las puertas estén cerradas, por fin, se abrirá la ventana. El arte de Miriam Gascón va más allá de las galerías y los cuadros. Su arte atraviesa puertas y ventanas. Precisamente, estas últimas son el origen de su nuevo proyecto, La …