Ese lugar donde nos encontramos, donde pasan la vida en común y llegan los viajeros. Ese espacio circular (o no) donde conversar, cantar, bailar, pintar, escribir o soñar.
Escribió el poeta Wilfred Owen en ‘Poemas de Guerra’ -con traducción de Gabriel Insausti y edición de Acantilado-, “Como viejos mendigos ocultos bajo sacos, / tropezando, tosiendo como ancianos, cruzamos por el lodo / hasta que al fin volvimos la espalda a las bengalas / y, agotados, marchamos hacia un lugar remoto”. Teresa Lanceta pone su mirada en el saco, vestigio material de lo ocurrido en esa trinchera, y convierte la capilla del Patio Herreriano de Valladolid en un panteón mortuorio que recorre el siglo XIII a través de los tejidos funerarios. El poema de Wilfred Owen sobre la Primera …