Proyecto pictórico-textil que construye una genealogía comunal del paisaje, donde el gesto manuscrito y cosido se entrelaza con la naturaleza autóctona desde una mirada femenina, memorativa y regenerativa. Los recuerdos no perduran. Se pierden con la persona que los ha vivido. Desaparecen las imágenes que uno añora, los olores, la luz, los restos del pasado. No hay forma de plasmar una vida, de transmitirla con la profundidad que uno la siente. Tampoco existen objetos cotidianos que atrapen la esencia de nuestra memoria. A menudo me pregunto a qué recurrir cuando trato de volver a ellos; invocarlos. Me arropo con una …