
La residencia artística Tras_humancias 2.5, celebrada del 3 al 13 de junio en Tragacete (Cuenca), se presentó como un espacio de encuentro entre cultura situada y conocimiento ecológico tradicional . Tras diez días de inmersión, comparto aquí mi experiencia y el proceso detrás de “Quienes cuidan la hierba cuidan el cielo”, una obra que nació desde el conocimiento compartido en las sesiones formativas previas a la residencia, y que se desarrolló con la participación del pueblo y las compañeras.
El proyecto arrancó con una pregunta abierta: ¿cómo hacer visible la relación entre las prácticas tradicionales del pastoreo y la biodiversidad que habita en estos paisajes? Y pronto comprendí que no bastaba con documentar: había que experimentar. Así, la trashumancia dejó de ser solo tema y se convirtió en metáfora metodológica: adaptar la obra al lugar, al clima, a la gente, sin imponer una forma fija.

La idea inicial —cencerros que en vez de tintinear liberaran cantos de aves, acompañados por cianotipias florales— se transformó durante el proceso. El resultado es una instalación tridimensional y aérea, con largas cianotipias en tela semitransparente colgando del techo, capturando la ligereza de las aves en formación y las plantas locales en su base. Es como caminar bajo un cielo suspendido, un espacio poético donde lo vegetal y lo ornitológico se funden con la huella terrenal del rebaño.

Esta huella está materializada en el suelo bajo las telas, donde un montón de heces de oveja realizadas en lana afieltrada, simula el paso del rebaño. Este gesto evoca la presencia del ganado sin mostrarlo, y además representa un vínculo local al haber utilizado para su elaboración lana merina cedida por un pastor de Tragacete.
Hablando de vínculo local: este proyecto no fue solitario, sino que se gestó gracias a conversaciones con vecinas y compañeras, a los nombres de plantas que aprendí paseando con Vicente y José Fajardo, a la escucha y grabación de los sonidos del campo. Porque como decían en la residencia, la cultura debe surgir del territorio, y eso solo sucede a través de la cercanía, la escucha activa y la humildad.

Por tanto, lo más valioso no vino de manuales, sino de conocimientos transmitidos de modo oral y práctico. Este Conocimiento Ecológico Tradicional no es folklore, sino sabiduría vital para una transición ecológica auténtica, que entienda el habitar desde la reciprocidad y no del extractivismo.
Tras_humancias 2.5 no solo ha promovido una creación estética, sino que ha sido un dispositivo de pensamiento: conjugar arte, territorio, comunidad y el TEK para construir una mirada más atenta, solidaria y regenerativa hacia lo rural .

Mª Gloria Nieto Montero (Madrid – 13 de febrero de 1979)
Artista, fotógrafa y diseñadora gráfica. Graduada en Bellas Artes por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). Anteriormente, se diplomó en Diseño y Comunicación Multimedia por la Escuela TAI, Madrid, y completó el Curso Avanzado de Realización de Documentales en la Escuela Lens, Madrid.
Ha trabajado como fotoperiodista para medios como la Agencia EFE y el periódico “The Globe and Mail” en Toronto, Canadá. En 2012 trabajó en Perú como cooperante internacional.
Habla inglés, francés e italiano. Ha desarrollado su carrera en contextos internacionales, con estancias en Italia, Reino Unido, Canadá, Francia, México y Portugal.
En 2024 organizó las Jornadas “Orillarte” de arte y talleres en Cuenca, donde participaron 9 artistas nacionales e internacionales.
Texto y fotografías: María Gloria Nieto Montero
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