Rodrigo Cuevas, madreñes de terciopelo rojo

Por José An. Montero

El artista asturiano presentó su nuevo show ‘La Romería’ en el Auditorio Paco Martín de Cartagena dentro del programa de La Mar de Músicas 2023. 

Fotografías: Pablo Sánchez del Valle. La Mar de Músicas.

Rodrigo Cuevas fue uno de los nombres propios de aquella maravillosa edición de la Mar de Músicas de 2021 dedicada a España. Han pasado sólo dos años, pero han sido dos años intensos para “las músicas de nuestro mundo peninsular”. Rodrigo era aún un descubrimiento que corría como la pólvora y Tanxugueiras eran aún un grupo de jóvenes anónimas que actuaron en el club de regatas para un aforo de cien personas. 

Esta noche de julio, Rodrigo pone la guinda a una jornada en la que han participado un grupo japonés, Minyo Crusaders, que hace versiones con ritmos latinos de canciones folclóricas japonesas tradicionales, “la cantante de moda en la escena alternativa de su país”, Maro; con Fatoumata Diawara, una de las “principales voces de la música africana” y que cerró Gecko Turner, “una de las referencias ibéricas en los sonidos globales más bailables”. 

En esta segunda jornada de festival, Rodrigo presenta en el Auditorio Paco Martín del Parque Torres su nuevo espectáculo, ‘La Romería’, que estrenó en el Festival (a)phónica hace apenas una par de semanas y del que ya se conocían dos temas ‘Más animal’ y ‘Como ye?!’, ambos producidos por Eduardo Cabra (ex Visitante de Calle 13). Espectáculo nuevo y mucho repertorio nuevo, en primera escucha.

Si aquel martes 20 de julio de 2021 en el Patio del antiguo CIM, Rodrigo Cuevas presentó su ‘Trópico de Covadonga’ a un público con mascarillas y distancia social, y tuvo que cumplir el estricto horario para que el público pudiera desplazarse hasta el Parque Torres para el concierto de Rufus Wainwright, que aquella noche era el plato principal del programa, este 15 de julio, Rodrigo quería resarcirse y disfrutar de ser la estrella. 

Fotografías: Pablo Sánchez del Valle. La Mar de Músicas.

Era casi la una de la madrugada cuando apareció cantando entre un público donde abundaban los bigotitos, los peinados a raya, el raso negro y los aros grandes en una oreja. Algunos reales. Primer baño de gente y de cariño. Se vislumbraba una noche “extrovertida, caliente, ambiciosa, alegre, bailable y hasta épica”, y Rodrigo no defraudó. Cantó en todos los rincones del Auditorio y casi todo el público pudo tocarlo en algún momento del show. Si en 2021 tuvo que mantener  la distancia social, en este 2023 rompió todas las distancias y la temperatura subió y subió y subió. “Estáis mas calientes que el clima global”, dijo en una de esas intervenciones entre canción y canción tan propias del asturiano. 

Un show en el que hubo tiempo para “celebrar las cosas que se dan por hecho, celebrar todos los derechos de los que gozamos y que nunca hay que darlos por hecho”, pero también para cantar cinco o seis veces fragmentos de la cumbia ‘Cartagenera’ que popularizaron Los 3 Sudamericanos y soltar pullitas sobre el pique Cartagena-Murcia. “Lo que es la cizaña la aprendo rápido”, bromeó. 

En el repertorio nuevo, mucho ritmo caliente, mucha celebración de la vida y de la libertad, porque en “el mundo hay dos razones para cantar: el amor o la libertad”, pero también para hablar de Bullying en ‘Dime, ramo verde’, letra dedicada a quienes no le dijeron cuando era niño “No te preocupes Rodrigo, tú eres el bueno, tú no tienes que cambiar nada. Serán a ellos a los que vamos a cambiar”, o también para reivindicar el folklore, “que lo teníamos medio olvidado y es tan divertido. Por eso hay que usarlo, y que lo hagamos encima de un escenario es anecdótico, lo importante es que esté en el as cocinas, en los patios y en las plazas”, dijo durante el show.  

Fotografías: Pablo Sánchez del Valle. La Mar de Músicas.

Si hubo tiempo para el repertorio nuevo que se irá desvelando hasta septiembre, cuando se publique su nuevo trabajo completo y que contiene varios muy potentes como el que da título al trabajo, también hubo espacio para algunos temas del ‘Manual de Cortejo’, convertidos ya en himnos como ‘Rambal’ en el que muchas parejas se pusieron en pie abrazadas e hizo correr más de una lágrima. Llibertá, Rambal, Llibertá. 

Rodrigo, bailando sobre sus madreñes, canta por enésima vez camino de los camerinos, mientras es llevado a rastras a los camerinos por Mapi Quintana, Rubén Bada, Juanjo y Tino Cuesta mientras canta por enésima vez la letra de Noro Vanella y Farias Cabanillas, “Dorada con luz de luna, Cartagenera morena. Cartagenera, ay mi recuerdo perdurará”. 

En ‘Romería’ perdura la magia de Rodrigo Cuevas. Se encienden las luces y entre el público han salido más bigotes, más peinados a rayas, más aros grandes en la oreja y un joven apireta fuerte su tote bag con un ramito verde dibujado contra el pecho, quizá por rabia, quizá por coraje.  Llibertá, Rambal, Llibertá.

Texto: José An. Montero. Fotografías: Pablo Sánchez del Valle. La Mar de Músicas. Esta entrada también se publicó en Diario Folk.

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