Tiene su encanto dibujar a oscuras desde la platea del Teatro Auditorio de Cuenca y descubrir al encender las luces que son garabatos lo que creíste una obra maestra entre las tinieblas. Es lo que tiene la luz. En esta ocasión, las crónicas dibujadas tienen como protagonista a la Joven Orquesta de Cuenca que ayer celebró su tradicional Concierto de Navidad y que, como siempre, completa el aforo con un público festivo y familiar. La JOC se presentó con un programa casi completamente nuevo que arrancó con la «Serenata op. 22» de Dvorak para irse al descanso con algo un …