Seun Kuti, la posibilidad de soñar

Por José An. Montero & María Ramos

Sobre el escenario del festival de Jazz de Cartagena esa combinación de música jazz, yoruba y funk nacida en los años 70 a la que pusieron por nombre ‘Afrobeat’, a la que Seun Kuti dota de contexto y sonidos contemporáneos. Desde la inicial ‘Truth don’t die’, con la que dijo que siempre comienza como «símbolo de respeto a mi padre Femi Kuti», este ritmo contagioso e hipnótico que retrotrae a lo más esencial de la relación entre la música y el ser humano. 

Era la primera vez que el hijo menor de Fela Kuti actuaba en Cartagena, donde los sonidos africanos de su hermano mayor Femi Kuti sirvieron para cerrar la 38 edición del Cartagena Jazz Festival en 2018 en un memorable concierto en elq ue compartió cartel con el camerunés Richard Bona. 

Acompañado de nueve músicos sobre el escenario, donde destacaron la presencia torrencial de los metales y las infatigables danzas de las coristas durante la más de hora y media de concierto en la que Seun Kuti, embutido de la cabeza a los pies, de manera literal, en un traje de colores rojo, negro y blanco. Seun además de cantar y bailar de manera incansable, también toca el saxo y los teclados, lanzando esas arengas combativas tan propia de la dinastia Kuti, músicos a los que nunca ha importado implicarse directamente en temas políticos y sociales, como la reciente suspensión del concierto en Marruecos en protesta por el trato a los migrantes. 

Precisamente, esta ha sido la aparición pública de Seun Kuti tras la extraña polémica pública en la que se ha visto implicado a raíz del ahogamiento del hijo de tres años del cantante David Adedeji Adeleke, conocido como Davido, que ha inundado de los medios internacionales. El cantante nigeriano no hizo ninguna referencia directa a la misma durante a pesar de que en un momento del concierto tomó la palabra durante más de cinco minutos para hablar del poder de la gente, de marxismo, de panafricanismo, de la explotación de los recursos naturales de África, de tolerancia, de emigración, de feminismo y de cuánto se le puso por delante. Aunque sí llegó a decir, «no toco música para niños y agradezco que hayáis venido. Que no os importe lo que vuestros amigos, compañeros o jefes piensen de vosotros por haber venido a este concierto. Si tienes algún problema llamadme, ahora somos amigos». Palabras que quizá pudieran tener alguna relación con la presión mediática que ha sufrido en estos últimos días. 

Para Seun Kuti, tal como  ha dicho en diversas ocasiones el afrobeat no es un estilo musical, «es un movimiento cultural, social y musical, pero sobre todo político». Sin duda, el legado del mítico Fela Kuti, veinticinco años después de su muerte continúa muy vivo en manos de sus hijos Femi y Seun, quien tras la publicación de su trabajo ‘Black Times’ y su correspondiente nominacióna los premio Grammy  a Mejor Álbum de World Music ha adquirido mayor presencia mediática y escénica. 

Oluseun Anikulapo Kuti, nombre completo de Seun, es un frontman de primer nivel, capaz de mantener la máquina del afrobeat de manera torrencial, gestionando los parsons y acelerones de manera magistral, repartiendo juego a los cuatro metales incluidos dentro de unos rejuvenecidos Egypt 80, de los que prácticamente apenas dos de ellos forman parte de la banda original y de los créditos del disco, algo que se notó en directo donde pierden mucho protagonismo las percusiones, la guitarra, siempre en segundo plano, perdiendo el protagonismo que tiene en la grabación, siendo siempre conscientes de que la versión de ‘Black Times’ en estudio cuenta con la colaboración del inimitable Carlos Santana. 

«En nuestras manos está la posibilidad de soñar y de hacer soñar a los demás, con esta energía vital que transmite la música. Ahí reside la magia de la vida», demostró sobre el escenario Seun Kuti, con sus armas características, «crescendo, diminuendo, allegro, pianissimo, forte, mezzoforte, glissando…», herramientas con la que transmiten esa energía vital sobre el escenario que contagió al público asistente que, aunque no terminó de arrancarse a bailar fuera de sus asientos durante el concierto, salió bailando de la sala y continuó bailando por las calles de Cartagena. 

Seun Kuti & Egypt 80. Sábado, 6 de noviembre de 2022. Nuevo Teatro Circo de Cartagena. 41 Festival de Jazz de Cartagena. 

Crónica de José An. Montero con fotografías de María Ramos para La Circular.

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