Pilar Valbuena: “El árbol no deja ver a la gente qué hay detrás, quién cuida o vive de ellos”

Por Irina Romero Bello & Mario Mora

La consultora internacional independiente Pilar Valbuena, ha estado presente en la primera Semana Universitaria del Monte y el Desarrollo Rural: Oportunidades de la Bioeconomía Circular.

El municipio conquense de Tragacete ha estrenado este lunes 18 de julio un nuevo curso de verano titulado “Gestión Forestal para la Agenda 2030”, enmarcado en el programa de la Semana Universitaria del Monte y el Desarrollo Rural. Las ponencias y las mesas redondas celebradas durante esta jornada han estado marcadas por la asistencia de profesionales procedentes de diversos ámbitos y con una trayectoria reconocida nacional e internacionalmente. La respuesta a dicho programa ha consistido en una alta participación tanto de alumnos como de personas interesadas por la gestión forestal.

La ponencia de Pilar Valbuena ha abierto el turno de tarde bajo el título de “Bosques modelo: paisajes de aprendizaje e investigación aplicada”. A lo largo de la hora en la que se ha desarrollado su exposición, la consultora ha tratado de inculcar a su público la en qué consisten los bosques modelo, su importancia en la situación climática que atravesamos y el por qué representan el futuro en materia de gestión forestal. Para una mayor comprensión de lo que representa un bosque modelo, ha dejado una breve definición en la que aparecen sus rasgos más característicos:

“Un bosque modelo es una plataforma probada de múltiples partes interesadas para la gobernanza y la gestión compartida de los bosques y los paisajes más amplios que los rodean”

Es decir, consiste en que personas particulares e instituciones lleguen a un acuerdo para el mantenimiento y la explotación controlada de las masas forestales en un territorio concreto y definido. De esta manera, se prevé paliar el abandono masivo de los montes como consecuencia de la despoblación que sufren las zonas rurales de España y el resto de los países de la Unión Europea. Así, uno de los principios que profesan los bosques modelo es el de la participación de todos los agentes y métodos posibles para el cuidado de los bosques y conseguir revivir una cultura forestal perdida en el pasado. Valbuena ha destacado el papel de la ganadería extensiva como una de las herramientas más eficaces que existen para la limpieza de los montes y la prevención de incendios, aunque por desgracia va decayendo.

El origen de los bosques modelo se remonta a los años 50 en Canadá, territorio en el que se practicaba una tala masiva de árboles al ser un recurso abundante, lo que desembocó en conflictos armados con los indígenas que habitaban los bosques. Valbuena ha explicado que “la solución se encontró en un proyecto sobre un área concreta, puesto de acuerdo por consenso y preparando un plan de trabajo para los diez años siguientes”. Desde entonces, se han ido creando bosques modelos alrededor del globo, destacando los ubicados en América Latina (Argentina, Chile, Uruguay…) y Europa (Suecia, Dinamarca, Polonia, República Checa…).

El modelo argentino es un buen ejemplo para entender el funcionamiento de los bosques modelo. Su principal objetivo es el de aumentar la masa forestal de un área específica en la que se ubica una mina a cielo abierto. Por ello, a cambio de la explotación de la mina, sus dueños deberán abonar parte de sus beneficios para conseguir ese aumento. De esta manera, queda reflejado el papel de los diferentes agentes para el mantenimiento de los bosques y para su explotación responsable.

Pilar Valbuena (Izquierda), en la mesa redonda posterior, acompañada de Mario Zurita, Marta Corella y Jorge de las Heras. Foto: Mario Gómez.

Valbuena destaca que la prosperidad de todos esos proyectos “no reside en los éxitos, sino en compartir los fracasos. De los fracasos se aprende muchísimo, sobre todo si los compartes con otros lugares”. Siguiendo esta lógica, se pretende conseguir unos bosques modelo con visión de futuro y una gestión forestal sostenible, que colaboren con el mantenimiento de los paisajes y el desarrollo rural. Otro elemento importante para la correcta construcción de un bosque modelo es la creación de un foro neutro de participación voluntaria para la toma de decisiones que cuente con diferentes procesos, acciones para implementar y la búsqueda de diversificación en vías de ingresos.

En definitiva, los bosques modelo representan una gran oportunidad igualitaria y soberana de sostenibilidad social y económica de la masa forestal, de poder recuperar el disfrute, el uso y la explotación controlada de los montes a través de una gestión comunitaria.

Texto de Irina Romero y fotos de Mario Mora para La Circular (CC)

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