Cuadernos de Trashumancia 2.5 / Día 5. Por la tarde

Por la tarde salimos al campo para un paseo etnobotánico guiado por José Fajardo. Caminamos por los alrededores del pueblo identificando plantas, nombrándolas en voz alta, compartiendo lo que sabíamos. Las que sirven para sanar o cocinar: el saúco, que se usa en infusiones, licores y mermeladas; la mimbrera, de madera muy flexible; la kelite, la rumanza. Y también las que nos avisan: la verónica, el ranúnculo (botón de oro), y la uvilla del diablo, venenosa y mortal [Laura Martínez Oviedo].

José nos fue contando con calma los usos tradicionales, los nombres que han pasado de generación en generación. Cada planta abría una historia. Aprendimos que muchas veces lo útil y lo peligroso crecen juntos, y que conocerlas es una forma de cuidado. Como dijo Paracelso “Todo es veneno, nada es sin veneno; solo la dosis hace el veneno”. El paseo sirvió para abrirnos un poco más los ojos a nuestro entorno, un herbario vivo, tejido con un conocimiento tradicional que nunca debería perderse [Laura Martínez Oviedo].
Texto: Laura Martínez Oviedo, Paz García Blanes y María Brito. Fotos: María Brito