Cuadernos de Trashumancia 2.5 / Día 5. Durante el día

Durante la mañana, la biblioteca volvió a convertirse en un punto de encuentro. Compartimos mesa y tiempo para avanzar en nuestros proyectos y documentarnos con el material disponible. Algunas buscaban referencias visuales, otras leíamos o escribíamos [Paz]. Se hojeaban libros sobre tradiciones populares y juegos con cerámica, como las piñatas de botijos que se rompían en las fiestas [María Herreros]. Más tarde, la caminata llevó a José Fernando, David y María hacia las afueras del pueblo en busca de fragmentos cerámicos, aunque la recogida fue escasa [María Herreros].

Gloria, mientras tanto, terminaba de exponer las telas tratadas con cianotipia al sol y lavaba parte de la lana que le había dado Paco el día anterior. Durante el café de media mañana propuso a varias vecinas del pueblo organizar un “fieltro-café”: un encuentro para hacer bolitas de fieltro mientras se conversaba. La propuesta fue bien recibida y, por la tarde, nos encontramos en la sala de mayores de la Casa Don Casildo. Varias compañeras de la residencia se unieron, y entre historias, agujas y lanas, algunas aportaron hasta “su caquita de oveja”, como bromeaba una de ellas [María Gloria].

Toni pasó el día afinando su proyecto, que durante la semana había ido tomando forma tras las conversaciones mantenidas con varias personas del pueblo. La charla con Julia y Guadalupe fue clave para dar con la historia que buscaba. La banda sonora —grabada con instrumentos de pastores— comenzó a materializarse, el guión se cerraba, y el reparto estaba ya confirmado. El domingo y el lunes los dedicó a localizar escenarios y a recoger objetos concretos: una moto, por ejemplo, que encajaba en la escena que imaginaba [Juan Antonio Villegas Nieto].
Texto: Paz, Gloria Nieto, Toni Villegas y María Herreros. / Fotos: María Brito