Dima Slobodeniouk: «Para poder seguir viviendo en este planeta debemos unirnos y no empezar guerras»

Por José An. Montero

La gira del trigésimo aniversario de la Orquesta Sinfónica de Galicia arrancó brillantemente en el Teatro Auditorio “José Luis Perales” de Cuenca con un programa formado por compositores españoles, finlandeses y rusos. 

“Queremos que este concierto sea un mensaje de que para poder seguir viviendo en este planeta debemos unirnos y no empezar guerras. Para mostrar nuestro fuerte apoyo a la gente en Ucrania, comenzamos el programa con el himno nacional de Ucrania”, con estas palabras quiso iniciar el director ruso Dima Slobodeniouk su concierto al frente de la Orquesta Sinfónica de Galicia en el Teatro Auditorio “José Luis Perales” de Cuenca en lo fue la primera actuación de la gira de celebración del trigésimo aniversario de su fundación. 

La interpretación del himno ucraniano en el Auditorio de Cuenca, que en su versión cantada arranca con la frase “Ucrania aún no ha muerto ni su gloria ni su libertad”, evocó a una Marsellesa universal en defensa de los valores democráticos frente a las agresiones militares. El público puesto en pie ovacionando el himno Ucrania dirigido por el director ruso Dima Slobodeniouk demostró una vez más que las “personas de distintas nacionalidades y sensibilidades pueden y deben coexistir sin necesidad de humillarse”, como afirmó el propio director antes del concierto. 

Tras este sobrecogedor inicio, dio comienzo el programa oficial, no menos simbólico, que incluía composiciones de Fernando Buide, Esa-Pekka Salonen e Igor Stravinski. Bajo su expresiva y carismática batuta, Dima Slobodeniuk, la Orquesta Sinfónica de Galicia interpretó “Such Places as Memory” del gallego Fernando Buide (1980), una de los más interesantes compositores contemporáneos, habitual en las programaciones de la principales orquestas nacionales. El propio Fernando Buide, asistente a este primer concierto de la gira del 30 aniversario, estuvo también presente en el Teatro Auditorio de Cuenca para recibir la ovación del público conquense. 

La primera parte del programa concluyó con la interpretación de la pieza Gemini (Pollux y Castor), dedicada al mito de los gemelos no idénticos, del compositor finlancés Esa-Pekka Salonen (1958). Pollux, de expresión lenta y bastante oscura, fue la primera compuesta por Salonen en 2018, es completada por Castor (2019), una pieza hiperactiva, ruidosa y extrovertida, en la que la música gesticula salvajemente, a menudo en registros extremos, como la describió el propio Salonen, tras su estreno por la Filarmónica de Los Ángeles, “Castor puede tocarse por separado como una obra orquestal corta independiente, o siguiendo a Pollux sin pausa, attacca. Las dos piezas que se interpretan juntas se llaman Géminis, no es sorprendente”.

La segunda parte del concierto estuvo protagonizada por El pájaro de fuego compositor ruso Igor Stravinski (1882-1971), una pieza basada en leyendas rusas compuesta a principios del siglo XX, una composición impactante con una clara lectura contemporánea, pues como dijo el propio Dima Slobodeniuk en declaraciones previas, “Esa es también nuestra misión como artistas y no cejaremos en nuestro empeño para enriquecer las vidas de nuestro público y contribuir así a prevenir este tipo de actos cobardes, ofensivos e incivilizados”. 

Una velada intensa emocionalmente subrayada por la calidad musical excepcional, tanto por las brillantes interpretaciones de la Orquesta Sinfónica de Galicia, como por la belleza plástica y musical de la dirección del moscovita Dima Slobodeniouk que quedará, sin duda, grabada en la memoria del Teatro Auditorio de Cuenca.

Este artículo de José An. Montero con fotos de María Ramos se publicó el día 4 de marzo en Las Noticias de Cuenca

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