Sensaciones en Davos

Por Adolfo Igualada

Desde los Alpes Grisones, en la confederada Helvetia VIP. Agosto 2025

Las relaciones frías, negras, de guerra…en Kiev, Bruelas, Alaska…o Moscú (next point) no son apresuradas…empiezan antes…con el poder de unos pocos. El dinero se mueve, se gestiona y se invierte con tiempo…Davos, por ejemplo… Es la Helvetia romana, confederada, neutral siempre, guardiana del dinero con etiqueta VIP, sin nombre, rica.

Davos ofrece más en la Suiza del franco y las transacciones a distancia desde paraísos fiscales. Enclavada en el entorno del parque natural de Svizzer, con centro en la ciudad de Zerner, es el paraíso para senderistas y esquiadores. Para unos en invierno, para los otros en verano. Son los Alpes Grisones, frontera oriental del imperio, de antes y ahora, refugio VIP en paraíso natural.

Disfrutar de la naturaleza se puede hacer desde cualquier lugar, sintiendo lo que te acoge y rodea. Llegar a los Alpes es más… también VIP.

El viaje se inicia en Zurich con dirección al Principado de Leichestein, en Vaduz, su capital. La cruz borgoñona de San Andrés señorea el castillo vigilante del Rin, a sus pies, necesario, como otros, para toda encrucijada de caminos donde mercancías y migraciones de todos los tiempos tenían un precio…como ahora, queriendo salvaguardar el bienestar adquirido y el privilegio. 

El centro del parque nacional Swizzer donde vamos a realizar las diferentes rutas de senderismo es la pequeña localidad de Zerner. Sin embargo, dado la escasez de alojamiento, es Davos el lugar elegido.

Una de las rutas concluye en Val Müstair, en la abadía benedictina dedicada a San Juan, fundada en el año 870. Destacan los frescos carolingios de la Iglesia con escenas del Antiguo y Nuevo Testamento. 

Su claustro es el patio cerrado de una gran casona. La evolución posterior de éstos hará posible otros claustros… La Iglesia y el cementerio están unidos al Monasterio.

La muerte es la misma aunque el entorno verde y blanco helvético haga más fácil la espera al paraiso…eutanasia alpina con digitalina amarilla o Acónito común violeta.

Las rutas por los Grisones nos van absorbiendo cada día más: el Piz Trovat por encima de la estación de esquí de la Diavolezza, a 3146 m, con comida en el propio lago de la Demonia, en una bajada endiablada de 1000m; Desde el paso de Flüelapass hacia el refugio de Grialetsch a 2500m. El grupo sonríe, trás el esfuerzo realizado, con el galciar Vadret a sus espaldas.

En Lavín, y por el margen izquierdo del río Inn, vamos ascendiendo hasta Guarda, y Ardez. Tras cruzar el río, seguimos ruta hasta el castillo de Tarasp. Nos sorprende Guarda por ser premio Walkkeer, entregado por la Sociedad del Patrimonio Suizo.

Frente al refugio de Grialtsch

Nos olvidamos de Davos, del dinero, de las guerras…de los rasputines de siempre… subiendo despacio y bajando sin prisas. Solo la montaña, en silencio…llegar arriba y permanecer…Estamos atrapados en el paraíso, en el corazón verde de la esperanza, entre alerces, abetos, glaciares, torrentes, granito, pizarra, agua…y no queremos volver.

Zurich nos devuelve a la realidad de una despedida concertada y con final: Es viernes/noche, las calles están llenas de gente queriendo cenar a un coste elevado; Davos seguirá celebrando sus Cumbres de Altura para manejar mejor el mundo desde arriba…con hilos de seda… y nosotros querremos volver hacer lo que nos une y apasiona: senderismo por la montaña.

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