Cuadernos de Trashumancia 2.5 / Día 2. Mañana y mediodía

Nos despertamos con otro ritmo. Si ayer fue día de llegada y tormenta, hoy el sol nos ha dejado caminar. Y eso hicimos. Salimos al paso lento, con el cuerpo todavía acomodándose al cambio de lugar, de cama, de cielo. Caminamos sin prisa, como quien tantea el suelo antes de apoyarse del todo.

Fuimos por el camino de San Antonio [La Ali], bajamos al río a reposar las lentejas del Vasallo [Laura], nos dejamos llevar sin rumbo fijo [María Herreros]. Saludamos a cada persona con la que nos cruzamos, preguntamos nombres, escuchamos acentos, ofrecimos presencia. Estar aquí también es eso: dejarse ver y mirar con tiempo.

Caminamos juntas, reconectando con lo que ya conocíamos y también con lo que veíamos por primera vez [La Ali, Nuria Araque, Alma]. Estamos reaprendiendo a convivir con el pueblo, con el entorno y entre nosotras. Reconocimos la tierra roja, los cuarzos y el yeso. Las plantas que crecían junto a la cascada. Y también los nombres: Adela, Juli, las mujeres que encontramos paseando. Un saludo bastó para que se abriera la conversación.

Más tarde nos unimos en silencio junto al río. Reposamos sobre las piedras, dejamos que algo del lugar se nos pegara a la piel. Recogimos piedras de bruja [Laura], intercambiamos risas, escuchamos la corriente. Empezaron a brotar algunas ideas. No como conceptos, sino como intuiciones.

Textos: Alicia Martín-Serrano, Nuria Araque, Alma Rosell, Laura Martínez Oviedo, María Herreros De la Fuente. Fotos: Laura Martínez Oviedo y Paz García Blanes

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