
“Tal vez no podamos verla desde aquí, pero ahí arriba hay una luna joven, apenas insinuada…”. Con estas palabras, Belén Rosa de Gea abrió la presentación del concierto de Mari Froes en el escenario Repsol del Patio del Antiguo CIM. Si la noche anterior asistimos a la luminosidad de la diosa maliense, en esta segunda jornada, era el momento de descubrir una luna nueva impulsada por un esperado álbum de debut que, en palabras de la Mari Froes, “habla mucho del momento vital en el que me encuentro ahora: un tiempo de expansión y de crecimiento, en el que, pese a ser muy joven, también estoy viviendo todas esas cosas increíbles que la música me permite experimentar.

Si su progresión sigue este camino, el futuro no deparará muchas ocasiones para disfrutar de Mari Froes en un escenario tan íntimo y tan cercano como éste, en la que apenas unos metros separar el escenario de las primeras butacas. Sin que la actuación esté mediada por pantallas gigantes, y casi se podría prescindir del micrófono.

La propuesta generó una intimidad densa entre los músicos y el público que permitió deleitarse con los delicados matices que ofrece Mari Froes en su música, un paisaje sonoro donde conviven sin fronteras la bossa nova, el jazz y la tradición española, desde la relajación tropical, hasta el baile más incontenible. Acompañada en el escenario por Telmo Sousa, Sofia Queirós, Filipe Diniz y Ricardo Coelho, todos vestidos de blanco, unaa formación giró alrededor de la trompeta de Diogo Duque, convertida en el hilo conductor de una interpretación tan delicada como expansiva. El músico protagonizó uno de los instantes culminantes de la noche al conmemorar el centenario del nacimiento de Miles Davis con una libre recreación de las líneas melódicas del Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, evocando la atmósfera melancólica y profundamente evocadora de Sketches of Spain.

Era la noche y el momento exacto. Con el aire caliente envolviendo todos los rincones del recinto, la atmósfera resultó casi hipnótica, marcando el pulso antes de que la artista continuara con un repertorio poliédrico. En él, además de brillar con sus temas originales más conocidos como Vaitimbora, Moça o Rosa e Laranja, demostró su inmensa revisitar de manera personal temas ajenos y darles una nueva vida, destacando su reinterpretación de Figa de Guiné o la sutil inserción a modo de homenaje de los versos fundacionales de Chega de Saudade, de Tom Jobim y Vinícius de Moraes, “Vem aqui me ver, fique à vontade, é tudo pra você… Chega de saudade»

Mari Froes. La Mar de Músicas 2026. Escenario Repsol, Patio del Antiguo CIM (Cartagena). 18 de julio de 2026. Acompañada por Diogo Duque, Telmo Sousa, Sofia Queirós, Filipe Diniz y Ricardo Coelho.