Gala Lírica en la Iglesia de la Merced, identidad para una ciudad

Por José An. Montero

A pesar de ser sábado y una tarde agradable de agosto antes de la segunda ola de calor anunciada, la Antigua Iglesia de la Merced, sede de la Fundación Antonio Pérez, en Cuenca, completó su aforo para acudir a una gala lírica. Algo bastante inaudito, si no fuera por el tesón constante de QNK.Ópera, que no solo ha contribuido a la aparición de talentos operísticos en la ciudad, sino también a desarrollar una afición por el bel canto en Cuenca.

Sobre lo que un día fue el altar mayor de la iglesia, la exposición Identidades, del artista José María Albareda, sirve de escenografía a la Gala Lírica que abrió el Plenario de Ópera, con el que se regará el mes de agosto con una intensa programación operística. La convivencia entre arte contemporáneo y repertorio lírico propuso una experiencia sensorial y escénica en la que cada elemento se reforzaba mutuamente.

En lo que fue el altar mayor de la iglesia, el piano de Celsa Tamayo que compartía plano con la arquitectura del lugar y con las obras expuestas. Una decena de intérpretes formaron parte de este programa que recorrió óperas de Rossini, Donizetti y Verdi. Entre las piezas seleccionadas se escucharon fragmentos de Il barbiere di Siviglia, Don Pasquale, L’elisir d’amore, La favorita, La traviata y Rigoletto. Una sucesión de escenas que permitió transitar con fluidez por distintos climas expresivos, con marcado carácter divulgativo, que acercó impecablemente la ópera a público no habitual. 

Con Carlos Lozano, barítono y director artístico del programa, al frente, acompañado de Francisco Pardo, tenor, y junto con voces jóvenes cada vez más consolidadas en los escenarios, y que ya han formado parte de las producciones recientes de QNK.Ópera: Rocío Gálvez, mezzosoprano; Carla Ortega, Claudia Menor y Nora Djebbour, sopranos; Fernando Lezma y Helio Machado, barítonos.

Este programa rindió homenaje a Carlos Alcocer, tenor lírico recientemente desaparecido. Carlos Lozano quiso homenajearlo con la alegría de estar sobre las tablas, disfrutando de la pasión que ambos han compartido durante muchos años de amistad y trayectoria. En su honor, interpretó junto con Francisco Pardo, tenor, el dueto entre Dulcamara y Nemorino de L’elisir d’amore, una de las primeras piezas que preparó junto con el desaparecido tenor conquense. El dúo, de marcado carácter buffo, sirvió como punto de inflexión afectivo y necesario, cargado de sentido homenaje.

Entre los momentos más celebrados de la velada estuvo la interpretación de “È strano. Sempre libera”, de La traviata (Verdi), a cargo de la soprano Alicia Sánchez y, ya como pieza final fuera de programa, el cuarteto “Bella figlia dell’amore”, de Rigoletto, con Rocío Gálvez, Carla Ortega, Carlos Lozano y Francisco Pardo. 

La gala forma parte del programa de verano de QNK.Ópera, que incluye además el VII Taller de Canto, Escena y Repertorio, celebrado en la sede de la UIMP en Cuenca, la Muestra Internacional de Canto Lírico, con cinco conciertos previstos a lo largo del mes, y una representación al aire libre de L’elisir d’amore en la Plaza de la Merced. Una agenda que combina formación, repertorio y presencia pública, organizada en torno a una idea clara de continuidad pedagógica y escénica, y sostenida por una comunidad operística en crecimiento.

Gala Lírica de Belcanto. QNK-Ópera. Sábado, 2 de agosto de 2025. 20:30 horas. Iglesia de la Merced. Fundación Antonio Pérez. Cuenca.

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