Las noches de concierto del festival de San Javier comienzan mucho antes de que abran las puertas del auditorio del Parque Almansa, siempre rebosante de vida. No era una noche fácil para el jazz, ni para casi nada. Una nueva ola de calor con previsiones de transformarse en aviso rojo por temperaturas superiores a 40 grados mantenía las banderas caídas a plomo en sus mástiles y un 70% de humedad. Abanicos y neveras parecían formar parte del merchandising del tour. Entre el público podían verse camisetas curtidas en mil noches de jazz, junto a otras de Miles Davis, Leño, Soundgarden, …