
Minutos antes de empezar el concierto una sombra se apoyaba sobre la pared del pasillo que daba al escenario Repsol del Patio del Antiguo CIM. Afinaba la kora mientras miraba cómo el público iba ocupando sus asientos. Una mirada concentrada y un leve gesto de cortesía con la cabeza.
Minutos después, el hombre del boubou estaba sobre el escenario. Igual de silencioso. Igual de concentrado. En un escenario vestido únicamente con el sonido de las veintiuna cuerdas que ya no son de tripa de antílope, pues los tiempos de su infancia, esos que narra entre canción y canción pasaron hace tiempo. Hijo de Djelimady Sissoko, su biografía, aunque separada desde hace tiempo, estará ligada eternamente a la memoria de su “hermano” Toumani Diabaté, desaparecido hace apenas unos días.

Sobre el escenario, Sissoko recuerda a Diabaté, recuerda su infancia, y el escenario se hace cada vez más grande, casi como un desierto y sobre él vagan los espíritus de los tiempos hasta Ibn Battuta y más atrás. Escalas infinitas que abren las puertas de otros tiempos y otros lugares. Si un día se aproxima más al arpa, hoy la kora es más guitarra de corazón desgarrado, quizá porque Sissoko se sienta sobre la misma silla, o hermana, sobre la que ayer se sentó, aquí muy cerca, Tomatito. Quizá una conexión de ausencias y de tiempos fractales los unen flotando en plena hipnosis musical.
A este patio, cuyas paredes aún escuchan historias de viejos sufrimientos, sólo llegan del exterior los graznidos enloquecidos de las gaviotas que tratan de romper inútilmente de romper el hechizo. Cada vez son menos los sonidos ancestrales africanos que llegan a esta orilla del mar o quizá hemos querido dejar de escucharlos. Como dejó escrito Chirbes, el fin del milenio no parece invitar a las bellas metáforas.
Ballaké Sissoko actuó el 22 de julio de 2024 a las 20:00 en el Patio del Antiguo CIM en el ‘Escenario Repsol’ de la Mar de Músicas de Cartagena. El 19 de julio de 2024 falleció inesperadamente Toumane Diabaté. Aunque sus caminos hacía tiempo que corrían separados, juntos grabaron en 1999 New Ancient Strings. Texto y fotos: José An. Montero.

