
Un titular tan peculiar nos obliga a poner en situación. Además, apreciamos en torno al “Trifinio” tapiense interesantes implicaciones etnográficas que, hasta la fecha, no han sido divulgadas. Así pues, entramos en materia. La palabra «Trifinio» designa al punto de confluencia y delimitación de tres divisiones territoriales. Este tipo de puntos, dada su importancia geográfica, suele señalarse con hitos físicos. Justo lo que ocurre con el «Trifinio» de Villanueva de Tapia, un pequeño pueblo situado en el nordeste de la comarca antequerana.
Al municipio se le conoce popularmente como «El Entredicho» o (en más puro andaluz) «El Entreícho», con motivo de las disputas históricas entre jurisdicciones próximas por hacerse con el dominio y aprovechamiento de sus tierras y recursos.
De hecho, en los actuales límites del pueblo confluyen tres provincias: Málaga (a la que pertenece administrativamente), Granada y Córdoba. Todas ellas han influido e influyen directamente en la cultura e identidad de los «entreicheros».
Por lo tanto, el «Trifinio» de Tapia es, además de una baliza de innegable utilidad topográfica, un símbolo de identificación antropológica para el pueblo y para sus habitantes.
En el paraje de confluencia de las provincias implicadas, precisamente denominado «Trifinio», se erigió un monolito de hormigón vibrado al que se asignó el mismo nombre. La obra, creada por el artista local Julián Hinojosa, ofrece tres caras, cada una dedicada y orientada hacia la provincia a la que alude, presentando en relieve los principales referentes arquitectónicos y monumentales de esta.
Atendiendo a la representatividad del «Trifinio», el Ayuntamiento de Villanueva de Tapia decidió, en su día, instaurar un galardón con ese mismo nombre. Consiste en una réplica a pequeña escala del monolito original, a base de resina,madera y hierro.
En la actualidad, este premio puede considerarse la mayor distinción social del municipio dentro de los reconocimientos con carácter no oficial. No obstante, mediante su concesión, Tapia pone en manos del distinguido/a aquello que mejor le representa.
Con toda justicia, su más reciente otorgamiento ha correspondido a Pedro López, «El Cardoso», excelente trovero de la región murciana. Tal concesión ha estado motivada por su ejemplaridad humana, su trayectoria artística, su defensa activa de la tradición trovera y su condición de fundador del Festival internacional de Cante de Poetas de Villanueva de Tapia, Gerardo Páez, «El Carpintero».
El acto de entrega tuvo lugar el pasado sábado, precisamente, en el marco del referido festival. Una cita que cuenta XXIV ediciones y que se ha convertido, con el correr del tiempo, en uno de los principales eventos culturales del «Entreícho». Y -no dejemos que nos ciegue la humildad- en uno de los referentes internacionales en el campo de la poesía oral improvisada, al reunir cada año a muchos/as de sus mejores representantes.