Cuadernos de Trashumancia 2.5 / Día 4. Viernes por la mañana

La mañana del viernes nos encontró con el cansancio acumulado por los días tan intensos que hemos vivido en Tragacete, pero con la atención despierta y las ganas de aprender aún sedientas. Caminamos hacia la Casa de Don Casildo sabiendo que la cita de hoy con Vicente Caja y Martín Muelas, que algunos ya conocíamos de la edición anterior, pero cada encuentro con ellos parece, más que repetido, renovado. Esta vez, en la conversación, no hubo más jerarquía que la que marca la escucha. Que rico es conversar sin un power point delante. Vicente, pastor y alcalde, trajo consigo décadas de cuidado, monte y oficio. Martín, catedrático de literatura jubilado sólo sobre el papel, tejió conexiones invisibles entre los gestos de Vicente y los libros, los cantos, las palabras que nos han acompañado siglos.
Nos hablaron del pastoreo como una forma de conocimiento completo, donde la sanación del ganado no depende de laboratorios, sino de barro, observación y cuidado. Del estiércol como fertilizante y como memoria. De los ritos que no curan sólo al animal, sino también al que lo cuida. De palabras que solo se comprenden cuando se camina detrás de un rebaño. Vicente habló de enfermedades y remedios, del peso de la lana y la lógica de los ciclos. Martín le respondía con Virgilio, Cervantes, con la Marcela del Quijote. “El monte es un libro abierto, si sabes leerlo”, dijo Vicente. “El saber, si no se transmite, se extingue”, apostilló Martín. Nos hicieron mirar el mundo desde otro lugar: más atento, más despacio, más cerca del suelo.

Laura aprovechó la ocasión para formular preguntas ligadas a sus proyectos de investigación [Laura]. Junto a Pema, revisaron materiales del TFM que se entrelazaban con lo escuchado durante la charla [Laura]. María Herreros centró su atención en las plantas curativas mencionadas, conectándolas con sus intereses cerámicos [María H. Herreros]. Mati escuchó con atención las menciones a materiales y reciclaje, tomando nota para futuras exploraciones [Mati]. Laia reflexionó sobre la cultura popular desde las páginas de Jazmín Beirak, leyendo al amanecer en una loma cercana [Laia Skovsted].
Después de la comida en el Vasallo, los que se iban a Cuenca bajaban ya al coche. Otros llegaban: compañeras del Seminario de Escuela Rural que se sumaban justo a tiempo para no perderse el brote de algo importante.
Textos: Laura Martínez Oviedo, María Herreros, Mati, Laia Skovsted, Gloria Nieto, Ivette Veles / Fotos: Paz García Blanes y Laura Martínez Oviedo