Cuadernos de Trashumancia 2.5 / Día 4. Viernes por la tarde

Por la tarde el aire volvió a agitarse con algo más ligero. Aurora González, del grupo de jotas de Cañamares, nos enseñó a mover los pies al ritmo de cantos antiguos. Hubo sonrisas, calor, un cuerpo que baila porque recuerda. No faltaron las jotas a pastores y madereros, ni el paseo por melodías de otros territorios. Algunas ya habían bailado con ella antes y se notaba en el reencuentro: había algo de celebración, algo de cuerpo que vuelve a casa cuando gira. Laura volvió a moverse con la energía de ediciones pasadas, contagiando entusiasmo [Laura].

Después fuimos al huerto de Vicente García de Paredes, donde la tierra también se piensa con las manos. Nos mostró semillas y técnicas. Jugamos a adivinar especies, hicimos surcos, sembramos tomates, pimientos, calabacines. María Herreros reconoció semillas a partir de las formas y colores [María H. Herreros], mientras Laia tomaba apuntes para su diario gráfico [Laia Skovsted]. Laura probó herramientas nuevas y grabó con las becarias el podcast en marcha [Laura]. “Hoy he conducido el tractor”, contó después entre risas [Laura]. Vicente nos enseñó cómo llevar esto al aula, cómo traducir el saber hortelano a pedagogía ambiental. Mientras sembrábamos, también grabamos, compartimos, cruzamos ideas. El huerto era aula, taller y celebración.

Textos: Laura Martínez Oviedo, María Herreros, Laia Skovsted / Fotos: Paz García Blanes

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