Sandra Sánchez: “Es clave un proceso de supervisión en las revistas científicas para obtener calidad”

Por Jennifer Bernal

Durante la Semana del Libro Universitario, Sandra Sánchez García, directora de la Biblioteca del Campus de Cuenca de la Universidad de Castilla-La Mancha, licenciada en Documentación y doctora en Filología Hispánica, formó parte del programa para hablar de revistas científicas. Es colaboradora del CEPLI (Centro de Estudios de Promoción a la Lectura y Literatura Infantil) desde hace más de una
década, dirige el módulo de bibliotecas del Máster en Promoción de la Lectura y Literatura Infantil y es coordinadora editorial de la revista Ocnos. Ha trabajado en distintas líneas de investigación en torno a la lectura, desde el análisis de los valores hasta el diseño de proyectos de animación lectora.

Es importante no solo hablar de las revistas científicas como tal, sino también del CEPLI, pues el campus de Cuenca, la editorial universitaria y la revista Ocnos no serían nada sin este centro de estudios. Se puede hablar por tanto de que la revista Ocnos, iniciada en 2005, es ya un referente científico en la UCLM, por ser la publicación electrónica con más reconocimiento en todos los campus castellano manchegos. El nacimiento de este proyecto se dio en a través del CEPLI con un
proyecto común entre ambas instituciones y, en la actualidad, ha obtenido el sello de calidad de la FECIC (Fundación Española de la Ciencia y la Tecnología). Sánchez explica que fue un fue un camino largo, aunque “desde el principio los directores de la revista tenían claro que, como revista científica, querían que estuviese a la altura del resto de revistas, es decir, seguir más o menos las mismas reglas. Así, se fueron presentando a las convocatorias y los peros que nos iban poniendo en cada una
de las que nos negaban el sello nos iban haciendo ese feedback que necesitaba la revista. Nos explicaron qué es lo que había que ir mejorando. Al principio tuvimos que mejorar los comités o internacionalizar la revista y así fue como nos dimos cuenta de que necesitábamos tener mayor visibilidad”.

De este modo, se decidió que el formato en papel de la revista pasase a ser electrónica y se comenzó a trabajar con OJS. Se sufrió un momento cambiante en el mundo, tejido por la digitalidad, que provocó que las publicaciones se dejasen de distribuir en bibliotecas y se pasase a la red directamente, para lograr que cualquier personas que consultasen la web pudiese leer los artículos.
“Lo cierto es que intentamos hacer toda una estrategia de visibilización y difusión de la revista y en la convocatoria de 2016 conseguimos el sello, un reconocimiento a toda una trayectoria”, así lo explica Sánchez, quien asegura que todo proyecto necesita un periodo para demostrar lo que vale.

La característica principal de una revista científica es el proceso de evaluación que se hace para determinar qué artículos forman parte de la revista. “Este proceso, precisamente, es la clave para Ocnos, por lo que es importante la cantera de revisores que tengas. Normalmente, quienes establecemos estos mínimos somos el comité científico de la revista. Una vez que vemos que ese artículo, aunque tenga sus deficiencias, es apto para ser publicado, directamente se pasa a evaluadores y ellos establecen qué mejoras se pueden hacer. Nosotros solo somos los intermediarios entre unos y otros, y consideramos que lo que le da caché a una revista es la calidad
de sus contenidos” explica Sánchez.

Texto de Jennifer Bernal. Fotografía de Laura Salmeron Parra 

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