DeVacas, el retorno al Rebovina Divas Way of Life

Por José An. Montero

Las descubrimos en la Feria de Teatro de Ciudad Rodrigo y ahí fue cuando en el artículo “DeVacas, las reinas del Guachinei” ya las bautizamos con ese nombre, después nos visitaron en el podcast “Meigas y a lo loco. Especial Galicia” y conversamos con Paula Romero en una entrevista que llevó por título “Con De Vacas y a lo loco” que se abría  con la cita al verso de Gloria Fuertes “la vida es una mierda de vaca de la que tenemos que hacer un pastel de manzana”. 

Hacía ya varios años que las “reinas del Guachinei” no se asomaban por la Circular. Cuatro intensos años de pandemias y mascarillas han pasado desde entonces sin tener noticias en la Circular de Paula Romero, Inés Salvado, Faia Díaz y Guillermo Fernández, hasta que aparecieron anunciadas en el “Festival de verano León: Cuna del parlamentarismo 2023”, un nombre muy institucional que esconde un festival dedicado en esta edición al humor y que se celebra en la Casona Puerta del Castillo, un “marco incomparable” justo en la muralla de León. 

Paseando un poco por su canal de Youtube descubrimos que llevaban tres años sin publicar nada hasta que hace un año publicaron “Beo Beo o Xacobeo” y hace un par de meses “Fogar de Breogán”. Cinco conciertos se anunciaron para este verano en llamado “Rebovina Divas Live”, el tercero el de León y quedan otros dos en Pobra do Caramiñal y Cerdedo Cotobade. Pocas oportunidades. 

Han desaparecido las alpacas, no sabemos si por la coyuntura o por cambio de propuesta escénica, pero la esencia DeVacas sigue siendo la misma y aparecen muchos de las clásicas versiones que descubrimos en Ciudad Rodrigo. Arrancaron con el ‘Gangnam Style’ para continuar con el clásico ‘Dragostea Din Tei’ de O-Zone. Pero no todo iban a ser sus versiones más conocidas, sino que también han pasado por su máquina transformadora éxitos recientes de Quevedo, Rosalia o Shakira, que levantaron carcajadas y aplausos entre el público que completó el aforo del escenario leonés que acabaron paciendo con ellas sobre el prado del Centro de Interpretación del León Romano.

Mejor cuanto más alocadas se vuelven y más alejadas del teatro textual, DeVacas también se revolcaron por el suelo, saltaron, sacaron sus penas con “e” a pasear y con su humor tan propio a medio camino entre la ironía fina y la sal gruesa de una despedida de soltera, reivindicaron desde el humor muchas de esas cosas que hace apenas unos años parecían tan obvias y naturales, que cobran nuevas lecturas en los tiempos extraños en que vivimos. 

Humor a chorros, sin freno, ni miramientos, letras convertidas en versos erótico-festivos y mucho desenfreno siguen siendo la marca de la casa de un espectáculo necesario y directo al mentón de los bienpensantes. Pero no todo es humor, porque para que el entramado se sujete hace falta mucho trabajo vocal y el apoyo de la guitarra de Guillermo Fernández, que hace también el rol del ‘Carablanca’ de los espectáculos clásicos de clown. Qué gusto y que necesario volver a cruzarse con DeVacas. Seguimos riendo y paciendo en el camino.

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