Música, cine e historia unidas en el noveno encuentro de cARdeneTE SONADO

Por Julio Urbán

La celebración del décimo aniversario de la restauración del órgano de Cardenete estuvo protagonizada por los alumnos del aula San Marcos y sus profesores Lucie Zaková y Carlos Arturo Guerra los cuales presentaron un cine-concierto de la película “La pasión de Juana de Arco”.

La música y el cine siempre han sido dos disciplinas muy relacionadas entre sí. El pasado 15 de agosto Cardenete fue testigo de ello con un cine-concierto de la película “La pasión de Juana de Arco” la cual estuvo acompañada por Lucie Zaková y Carlos Arturo Guerra. A las 22.00 la iglesia se encontraba abarrotada esperando expectantes frente a una pantalla led gigante donde se proyectaría la película producida en 1928. 

En este aniversario tan importante tampoco podían faltar los integrantes del aula San Marcos los cuales acompañaron la bendición previa a la película que realizó Antonio López, el párroco de Cardenete. La función del órgano consistía en responder a cada una de las invocaciones que el párroco realizaba al instrumento terminando con una bendición y oración final. Maria Dolores Tejeda, Jose de Pedro Medrano, Jose Antonio Romero, Mila Herreros y Julio Urbán fueron los miembros del aula encargados de amenizar este especial recuerdo de la restauración. Además, todos los que habían formado parte del aula a lo largo de sus años de vida subieron al altar y recibieron un obsequio de manos de Ángel Luis Quintana, asesor musical del festival y de Francisco Cócera, alcalde de Cardenete.

Después de esta pequeña introducción y antes de que la película comenzase, Luice Zaková interpretaba al órgano tres mágicas piezas de autores tan importantes como Antonio de Cabezón o Manuel Narro Campos. Tras estas tres obras la pantalla se encendía y Carlos Arturo Guerra hacía resonar el órgano con sus registraciones más potentes. Mientras todo el público se estremecía viendo el inicio de la película el organista nos mostraba una gama de sonidos que iban en total consonancia con lo que iba apareciendo en la pantalla.

Durante el transcurso no faltaron piezas como “La pasión de Juana de Arco” en una versión adaptada al concierto o nombres tan relevantes como Arvo Pärt o Philip Glass pero sin duda lo más admirable fueron las improvisaciones que dejaron a todo el público con la boca abierta.

En la última parte de la película Zaková se sentó en el órgano para dejar que Carlos Arturo sorprendiera con un Theremín, un instrumento musical electrónico que funciona a través del control de ondas sonoras sin ningún tipo de contacto físico. Las ondas que lanzaba este instrumento resonaban en el imponente artesonado de la Iglesia e impactaron a todo el público por su particularidad y novedad.

Después de aproximadamente hora y media de concierto el público se ponía de pie mientras los dos bajaban a saludar desde el altar mayor. No faltaron palabras de agradecimiento por parte de los artistas, pues ya son muchas las veces que han pasado por el instrumento de esta localidad.

Artículo y fotos de Julio Urbán para La Circular.

Publicado también en Las Noticias de Cuenca.

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