Algo se nos escapa cuando necesitamos escenarios cada vez más grandes, pantallas cada vez más brillantes y artificios cada vez más complejos, y sin embargo una sola cuerda basta para hacer bailar toda la Plaza Mayor de Palencia en la Feria Chica. Hacía más de una década que Mayalde no pisaba la capital, aunque en sus infinitas giras hayan pasado en los últimos años por Paredes, Grijota, Fuentes de Valdepero y Husillos, por citar solo los más próximos.
Eusebio Mayalde sigue siendo ese frontman único de la música española que, aunque no se sujete a las normas de lo políticamente correcto, sigue diciendo verdades como puños e invocando los nombres de personas queridas que conoció en los caminos. Cero impostura. La aspereza se compensa de sobra con torrentes de verdad. Un alegato contra el olvido.
Facundo Cabral decía: «Yo no camino derecho, siempre camino torcido. El que camina derecho conoce un solo camino…», y continúa Eusebio, de su cosecha: «Ese camino suele ser ancho y suele llamarse Cañada Real. ¿Sabéis quién va por ahí?… Posiblemente yo esté zumbado por no seguir la Cañada Real. O no». El pensamiento libre frente a la manada. Porque, como dijo en otro momento: «A ver si pensamos que vamos p’alante y en realidad vamos p’atrás».
Mayalde es el máximo exponente de esa música ancestral, capaz de alinear al ser humano con los ritmos del mundo. Un canto al contacto directo con la tierra y con los animales, perpetuando su sabiduría. Como dice también Eusebio: «Nos hemos acostumbrado a ir de prestado, y de prestado se va mal».
Más pasodobles, mientras sigamos mimando y mamando de nuestros mayores. Celebremos el alboroque, ya sea con la Zambra del Alboroque de Mayalde o con la Nana del Cabrerillo de Radio Tarifa; celebremos la alegría compartida, la memoria que se canta y el legado que pasa de generación en generación, de voz en voz y de baile en baile.
Esta nota al pie de post forma parte de El Tomanotas, el cuaderno de paso de La Circular en Substack una libreta abierta donde se reúnen fragmentos culturales, imágenes, making of, comentarios al margen y pensamientos surgidos en el camino. Puedes seguir leyendo más textos y notas en La Circular en Substack y en La Circular. Texto y fotos de José A. Montero.