Luar Na Lubre, corre o vento, o río pasa

Por José An. Montero

“Corre o vento, o río pasa; corren nubes, nubes corren camiño de miña casa”, escribió Rosalía, quizá evocando al pensador Heráclito de Éfeso cuando escribía aquello de “nadie se baña dos veces en el mismo río”. Nada se detiene, ni el agua ni nosotros. Ese “Todo pasa y todo queda” machadiano. Siguen siendo la esencia de los Luar Na Lubre de siempre, pero siempre hay algo diferente. 

Cambios significativos para esta segunda aparición en Estival Cuenca, tras su paso en 2017, y su quinto concierto en Cuenca, según cuentas del propio Bieito Romero. Cristina López, nueva voz femenina del grupo, sustituye a Irma Macías, a quien no llegamos a ver en los escenarios conquenses. En aquella ocasión fue Belém Tajes quien asumió la voz principal, conocida también por formar parte de Aliboria junto a las hermanas Montero.

Otra de las grandes novedades del concierto de Estival Cuenca en el MUPA fue la presencia en escena de Bieito Romero Diéguez, hijo del fundador del grupo, incorporado como gaitero en el proyecto conmemorativo “XX – Encrucillada” (2023). Su participación en el álbum-libro incluye arreglos y grabaciones junto a su padre, y en el escenario Solán de Cabras dejó momentos memorables con varios duetos de gaitas que parecían sellar, sin palabras, un pacto de continuidad generacional.

Aunque Bieito Romero continúa siendo el alma y eje fundador de Luar Na Lubre, su presencia en escena ha evolucionado hacia un rol casi ceremonial, como un druida guardián de la esencia del grupo, custodio del “lubre”, ese bosque sagrado de resonancias celtas que da nombre a la banda. Mientras Bieito mantiene la esencia espiritual y sonora del conjunto, es la violinista Nuria Naya quien ha tomado el relevo en el frente escénico más dinámico. Con energía firme y contagiosa, lidera los pasajes más rítmicos y bailables del repertorio en directo. 

Regresamos a “Lubre”, y esta vez con mayúsculas porque hace apenas un año, la Real Academia Gallega aprobó oficialmente la incorporación de la palabra “lubre” a su diccionario. Romero descubrió el término en el diccionario de Xosé Luís Franco Grande e impulsó su reconocimiento institucional con el apoyo de la familia del lexicógrafo y del propio ayuntamiento de Vigo. Luar Na Lubre ve así consolidada también la dimensión simbólica de su nombre, habiéndose convertido en esa barca de piedra que sigue flotando a pesar de los tiempos y las modas, trascendiendo lo que fue el boom de la música celta hace ya casi tres décadas, una ola en la que han permanecido sin caer en la nostalgia ni perder relevancia, gracias a su coherencia ética y estética, su arraigo cultural y su capacidad de reinventarse sin traicionar su origen. “O esquece as súas raíces / perde a súa identidade”, cantan en Nau, raíces como fundamento de identidad y trayectoria.

El concierto de Luar Na Lubre en el MUPA ofreció un recorrido sonoro por cuatro décadas de trayectoria musical en una noche de “pelos ao vento”, como apuntó Bieito Romero, con un nordeste, bien conocido por el grupo, que logró contener la amenaza de lluvia. El espectáculo comenzó con piezas cargadas de lirismo y memoria, como “Fonte do Araño”, composición de Emilio Cao, recientemente fallecido y figura esencial del folk gallego, y “Chove en Santiago”, adaptación musical de un madrigal de Federico García Lorca traducido al gallego. Ambas imprimieron un tono poético al recital, acentuado por el registro expresivo de la nueva voz solista, Cristina López.

A medida que avanzaba el setlist, el grupo fue incorporando temas de ritmo más vivo y carácter tradicional, con protagonismo instrumental para la gaita y la percusión. Fragmentos como el medley formado por “O Tearroa” y “Roi Xordo”, o la vibrante “Na romeiral”, dedicada al ambiente festivo de las romerías, sirvieron para reactivar la energía del público, que acompañó con palmas y voces algunos de los estribillos más conocidos. El concierto transitó así de la introspección al júbilo sin perder coherencia narrativa, en un movimiento que reflejó el propio espíritu del grupo: fiel a las raíces pero en constante transformación.

Luar Na Lubre son relatos que emergen del fondo del mar y del fondo del tiempo. Canciones que hablan de ciudades sumergidas y peregrinaciones mitológicas, de romerías que celebran lo innombrable, de mujeres que cantan al borde de acantilados donde la tierra se inclina a besar el océano. Historias transmitidas por tradición oral o escritas desde el exilio, como cartas arrojadas al agua, que el grupo recoge y reinterpreta con respeto por los ancestros y pulso contemporáneo. Son piezas que evocan naufragios y regresos, mitologías locales y leyendas que, nacidas desde lo popular, alcanzan una resonancia universal. Luar Na Lubre abre las puertas a un territorio donde el pasado, lejos de estar desaparecido, sigue latiendo en el presente.

En la recta final, piezas como “Nau” y “Tu gitana” le pusieron carga emocional a la recta final del concierto. El primero, con su reflexión sobre el exilio interior y la necesidad de no olvidar el origen; el segundo, con una dedicatoria explícita a la paz en el mundo y a los ausentes, cerró la noche bajo un cielo iluminado por los móviles del público. Una celebración de la identidad gallega universal, a lo que pasa y a lo que permanece. Cuélebre vino después, pero eso ya es otra historia.

Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha (MUPA), Cuenca, 30 de junio de 2025, 21:30 h | Estival Cuenca – Velada Folk | Intérpretes: Luar Na Lubre + Cuélebre | Luar Na Lubre: Cristina López (voz principal), Bieito Romero (gaitas, zanfona, acordeón diatónico), Brais Maceiras (acordeón), Nuria Naya (violín), Pedro Valero (guitarras, bouzouki), Patxi Bermúdez (bodhrán, percusión), Xavier Ferreiro (efectos), Xan Cerqueiro (flautas), Bieito Romero Diéguez (gaitas, colaborador)

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