
La Universidad de Verano de Teruel y la Cátedra DPT Educación y Territorio han reunido a docentes e investigadores para transformar la memoria del Maestrazgo en un recurso de arraigo social, en una iniciativa en la que ha participado la Cátedra de Oportunidades para el Reto Demográfico de la UCLM-Diputación de Cuenca
La Comarca del Maestrazgo ha acogido una nueva edición de los Cursos de Verano de la Fundación Antonio Gargallo (Universidad de Verano de Teruel), desarrollada en colaboración con la Cátedra Diputación de Teruel – Educación y Territorio de la Universidad de Zaragoza. El encuentro formativo, titulado «La educación y el patrimonio cultural ante los retos de la despoblación», ha congregado a más de una veintena de maestros, profesores de Secundaria y Universidad, especialistas en gestión cultural y estudiantes del Grado de Magisterio.

La sesión inaugural ha corrido a cargo de Ana Gargallo, directora de la Fundación; Marta Monforte, vicepresidenta de la Comarca del Maestrazgo; y los codirectores de la Cátedra, Estefanía Monforte y Pascual Rubio, acompañados por la investigadora Pilar Abós. Durante la apertura, Monforte ha defendido que «lo rural puede generar capital social, ya que a través de la escuela se gana mayor identidad y arraigo», subrayando el compromiso de la universidad pública por transferir conocimiento directo a las comunidades que afrontan una pérdida sostenida de población.

La lección de apertura ha sido impartida por José María Martínez Navarro, docente de la Universidad de Castilla-La Mancha adscrito a la Cátedra sobre Oportunidades para el Reto Demográfico. En su exposición, Martínez ha argumentado que el fenómeno demográfico engloba problemas de servicios, economía y ordenación territorial. Asimismo, ha afirmado que el papel de la escuela rural resulta fundamental tanto para asentar población como para forjar identidad comunitaria, remarcando que «si no hay comunidad no hay desarrollo» y apostando por una educación situada que interpele al conjunto de la sociedad local.

A lo largo del bloque de conferencias, se han presentado diversas vías para incorporar los recursos del entorno al currículo escolar. El coordinador del Grado de Magisterio de Primaria en el Campus de Teruel de la Universidad de Zaragoza, Rafael Royo, ha desgranado las aplicaciones didácticas de la riqueza paleontológica y geológica provincial a través de murales y exposiciones. Por su parte, el profesor de la misma institución Jesús Gerardo Franco Calvo ha mostrado el valor de la narrativa gráfica y el cómic para divulgar el patrimonio histórico y etnográfico, tomando como ejemplos el dance aragonés o el castillo de Peracense.

En la sesión vespertina, una mesa redonda moderada por José Antonio Montero (UCLM) ha permitido poner en común proyectos ya testados en las aulas del Maestrazgo. La profesora del SIES Segundo de Chomón en Cantavieja, Laura Domínguez, y el docente del CFPA Els Ports y coordinador de Esclats de Ciència, Jordi Marín, han presentado iniciativas centradas en la cultura masovera como espacio interdisciplinar de aprendizaje y en el acercamiento vecinal a la ciencia y la paleografía. A su vez, la investigadora de la Universitat Jaume I Elena Fortea ha profundizado en la recuperación de ritos y teatro religioso junto al alumnado de Secundaria como vía de salvaguarda de la memoria popular.

La jornada ha completado sus experiencias de aula con la aportación de la maestra de Educación Infantil Amparo Tena, quien ha ilustrado cómo involucrar a los primeros cursos escolares en la investigación de elementos locales como la torre parroquial o los cabezudos tradicionales. La actividad ha concluido con un recorrido de campo por las calles de Cantavieja dirigido por la técnica comarcal Sofía Sánchez y la profesora Estefanía Monforte, donde los asistentes han analizado sobre el terreno los trabajos desarrollados por el alumnado del CRA Alto Maestrazgo en aleros, escudos heráldicos y auroras populares, acreditando que la escuela rural ejerce como laboratorio pedagógico de vanguardia y custodia activa del territorio.