Nadiya Melnyk, estudiante de primer curso del Grado en Educación Infantil para la asignatura Conocimiento del Medio Social y Cultural, presentó Ivana Kupala, una situación de aprendizaje concebida para el aula de cinco años (segundo ciclo de Educación Infantil) durante las dos últimas semanas del tercer trimestre, articulada a lo largo de diez sesiones didácticas. La propuesta acerca al alumnado al conocimiento de una festividad tradicional ucraniana vinculada a la llegada del verano, utilizándola como contexto lúdico para promover el contacto directo con la naturaleza, la iniciación en destrezas lógico-matemáticas de clasificación y la sensibilización hacia el cuidado del medioambiente y la biodiversidad vegetal. Mediante un enfoque vivencial, participativo y cooperativo dinamizado por un personaje de ficción, las actividades estimulan la curiosidad infantil, la exploración sensorial y el trabajo conjunto entre iguales. La propuesta se vincula especialmente con la competencia específica 3 del área Descubrimiento y Exploración del Entorno, centrada en reconocer elementos y fenómenos de la naturaleza mostrando interés por su cuidado, conservación y uso sostenible.
La manifestación cultural que vertebra la propuesta es la fiesta de Ivana Kupala —asimilada a las tradicionales fiestas del solsticio de verano o de San Juan—, celebrada en Ucrania y con especial arraigo en localidades como Ternópil. Esta celebración popular de raíces eslavas conmemora la transición estacional en torno a la noche del 6 al 7 de julio (según el calendario juliano) mediante rituales estrechamente ligados a los elementos naturales: el agua como fuente de purificación corporal y vital a través de baños rituales, y el fuego protector encendido en grandes hogueras para alejar las adversidades. Entre sus costumbres más representativas destacan el trenzado femenino de coronas de flores silvestres que se depositan con velas en las corrientes de los ríos, así como la leyenda tradicional en torno a la mágica flor del helecho, un brote místico que según la creencia popular florece únicamente durante esa noche concediendo ventura y prosperidad a quien lo halla.
La secuencia de aula comienza con la narración del cuento «Kupalo – El amigo mágico del verano», en el que la docente introduce al grupo una marioneta de tela confeccionada expresamente para encarnar a este personaje y encomendar a los escolares una misión de búsqueda e indagación. A partir de este relato, el alumnado realiza una salida al patio exterior para recolectar elementos vegetales —hojas, ramas y flores de helecho previamente distribuidas— que deben clasificar e introducir en diferentes cestas de mimbre señalizadas con pictogramas específicos, ejercitando de manera práctica la discriminación visual y la lógica clasificatoria. Con todo el material natural recolectado, los niños y niñas componen colaborativamente un gran mural con silueta de corona floral sobre el que adhieren los elementos recogidos, dialogando sobre la necesidad de preservar el entorno para proteger la vegetación. La propuesta concluye con una salida formativa a un jardín botánico, donde el grupo observa diferentes especies florales y reflexiona sobre la importancia de conservar las plantas en peligro de extinción.
(*) Texto realizado con ayuda de IA a partir de la ficha de Situación de Aprendizaje de Nadiya Melnyk