Elena Montes de la Vara, estudiante de primer curso del Grado en Educación Infantil para la asignatura Conocimiento del Medio Social y Cultural, presentó Feria de Albacete, una situación de aprendizaje dirigida al segundo ciclo de Educación Infantil (alumnado de cinco años). La propuesta tiene como finalidad acercar a los niños y niñas a las principales señas de identidad y tradiciones de su fiesta local mediante un enfoque lúdico, vivencial y manipulativo que integra la estructuración temporal, la exploración sensorial, la expresión artística y el razonamiento lógico-matemático.
Diseñada para implementarse en cinco sesiones de cincuenta minutos a comienzos del primer trimestre, una vez concluidas las celebraciones para aprovechar la experiencia cercana del grupo, la propuesta se vincula especialmente con la competencia específica 1 del área Descubrimiento y Exploración del Entorno, centrada en identificar cualidades de materiales y objetos mediante la exploración sensorial y las destrezas lógico-matemáticas para construir una visión estructurada del medio.
El proyecto toma como eje vertebrador la Feria de Albacete, declarada de Interés Turístico Internacional y celebrada anualmente del 7 al 17 de septiembre en honor a la Virgen de Los Llanos. La propuesta didáctica recrea los hitos más reconocibles para la infancia albaceteña: el desfile inaugural de la cabalgata, la tradicional Batalla de Flores, los bailes de manchegas, la indumentaria popular con sus sayas y chalecos, y la gastronomía del recinto ferial, que incluye desde dulces como los miguelitos y el algodón de azúcar hasta elaboraciones saladas como el queso manchego o las berenjenas de Almagro.
La secuencia didáctica se inicia con una asamblea en la que se narra el cuento ilustrado «Nico va a la feria», formulando preguntas guiadas antes, durante y después del relato para estimular la expresión oral y trabajar las nociones temporales básicas en torno a las escenas feriales. A continuación, en la sesión dedicada a la cabalgata, los escolares visualizan en soporte digital imágenes del desfile y aprenden pasos básicos al son de las manchegas; tras ello, colorean y diseñan una lámina de su propia carroza prestando atención a los colores y comentando ante el grupo lo que han querido plasmar. La experiencia continúa con la preparación de la Batalla de Flores, donde los niños y niñas modelan flores utilizando hueveras de cartón recortadas, pintura y palitos; con estas piezas realizan operaciones de conteo, agrupaciones por tamaño o color y resolución de problemas sencillos de suma y resta, verbalizando en orden cronológico los pasos seguidos antes de realizar un pequeño desfile festivo por el aula.
La indumentaria tradicional se aborda a través de un juego de descubrimiento en el que la docente extrae de una maleta prendas representativas del traje de manchega y manchego (faldas, delantales, camisas, pañuelos o chalecos), dialogando sobre su función y relacionándolas con las partes del cuerpo humano. Posteriormente, cada estudiante decora plantillas individuales de estas piezas y las recorta para vestir la silueta de un muñeco. La situación de aprendizaje culmina con la recreación de un puesto de feria: sobre una mesa oculta bajo un mantel se presentan diversos alimentos típicos para que los escolares formulen hipótesis, clasifiquen los productos entre dulces y salados y finalicen la experiencia mediante una cata sensorial guiada.
(*) Texto realizado con ayuda de IA a partir de la ficha de Situación de Aprendizaje de Elena Montes de la Vara.