Carmen y Quique, ojalá que les vaya bonito

Por José An. Montero

Decía Chabuca Granda que ella seguiría existiendo mientras los jóvenes cantaran sus canciones. Carmen Muyor las cantaba con su abuela, que cuando la enfermedad iba borrando su memoria, aún era capaz de completar las coplillas que cantaba con su nieta. De esta bella historia y para perpetuar su memoria nació ‘Perfumarás’, uno de los dos únicos temas propios junto con ‘Calle Primavera’ que el dúo formado por Carmen Muyor y Quique Peña interpretaron el martes 16 de abril en lo que fue la segunda actuación, de las tres previstas, en las XXIII Noches en los Jardines del Alcázar de Sevilla en un programa titulado ‘Amarraditos: canción de ida y vuelta”

Estas dos canciones solitarias pertenecen a un disco titulado ‘Jardín de Flores’ grabado a principios de 2020 que debía haberse presentado el catorce de marzo de ese año en el Teatro Apolo de Almería, día de la publicación del Real Decreto 463/2020 que forma parte de ya de la memoria colectiva. Una memoria colectiva en la que habita el repertorio de Carmen y Quique. 

En una de las primeras noches de alivio tras semanas de ola de calor, Quique y Carmen, guitarra y voz roja de labios rojos, iniciaron su actuación en el escenario situado junto al cenador de Carlos V con ‘Amarraditos’, la canción de Margarita Durán y Pedro Belisario, que convirtiera en eterna María Dolores Pradera. Por todo lo alto. Un repertorio que incluye temas como éste, ‘La flor de la canela’, ‘Habaneras de Cádiz’, ‘Luz de luna’ o ‘Fina Estampa’ suena apetecible sobre el papel para una noche de verano, pero no es la primera vez que los intérpretes naufragan en su interpretación. No fue el caso. 

Solvencia instrumental y vocal, pero sobre todo naturalidad, humildad y simpatía, consiguieron que el público formase parte de este homenaje al amor romántico, pero sobre todo la apelación a la memoria colectiva y a quienes ya marcharon. Si el concierto comenzó como todos los conciertos, con un muro invisible que divide a los intérpretes del público, la espontaneidad en los comentarios de Carmen Muyor y su gran trabajo vocal alejado de la tentación de imitar lo inimitable, consiguen que tras varias canciones, y en alguna ocasión en mitad de las mismas, el público les dedicara más de un minuto de aplausos, como ocurrió tras una bellísima versión del clásico de Álvaro Carrillo, ‘Luz de Luna’. Aunque todo el concierto rayó a gran altura, también merece la pena destacar la versión del ‘Zorongo gitano’ de Lorca, en el que la guitarra de Quique Peña lució más flamenca, pero en el que Carmen Muyor, aunque aflamencada, revisitó desde la copla. 

Un concierto restringido a una hora, como es norma en las Noches de los Jardines del Alcázar, muy difícil de gestionar por los intérpretes que justo deben abandonar en el escenario cuando el público apenas comienza a entrar en el juego, pero que Carmen y Quique, con toda la naturalidad. convirtieron en un sentido homenaje colectivo no sólo a la música, sino a todas aquellas personas con las que un día cantamos que cristalizó en una interpretación colectiva del ‘Cielito Lindo’ de Pedro Infante, que hizo brotar lágrimas entre muchos asistentes. Ojalá que les vaya bonito.

Texto de José An. Montero con fotos de María Ramos para la Circular. Puedes ver más fotos y vídeos en la cuenta de Instagram de La Circular.

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