Béatrice Hibou: “La globalización se siente diferente dependiendo de tu clase social”

Por Luz Espada

Béatrice Hibou es directora de investigación del Centre de recherches internationales (CERI) en el Instituto de Estudios Políticos de París y una de las mayores expertas mundiales en economía política y política en el África subsahariana. 

En un mundo que permite la libre circulación de mercancías y promueve los flujos financieros las personas son las únicas que todavía se encuentran con fronteras. El neoliberalismo, según la investigadora del CERI, está íntimamente ligado con esta cuestión

Para Béatrice Hibou el moverse libremente es un derecho, uno que se vulnera todos los días. Con motivo del Congreso Biopolítica y Fronteras: Vulnerabilidad, Resistencia y Derechos Humanos, celebrado hace unas semanas en la facultad de Cuenca de la Universidad de Castilla-La Mancha, Hibou compartía su ponencia titulada “Sobre el gobierno indirecto de las poblaciones migrantes: Soberanía y dominación en la era neoliberal.” En ella la directora del CERI trata de definir el neoliberalismo, habla sobre la responsabilidad fragmentada, sobre el giro hacia la extrema derecha de la política europea y el papel del Estado en la misma, así como sobre los flujos migratorios.

La politóloga francesa, que ha escrito varias obras como La Privatización de los Estados (1999), Anatomía de la política de dominación (2011) o La burocratización del mundo en la era neoliberal (2012), concedía a los micrófonos de La Circular una íntima entrevista en la que ha profundizado sobre la materia, a la vez que daba pequeñas pinceladas sobre sus últimas investigaciones.

Béatrice habla sobre la globalización y el Estado-Nación, y como este se rige por unas fronteras líquidas que dan libertad de movimientos a minorías privilegiadas, pero no a los migrantes de clase trabajadora. “Cuando naces en la clase social correcta eres libre, puedes viajar y la globalización es maravillosa. Cuando eres migrante, eres un expatriado”, comenta Hibou. Que ocurra esto en la actualidad es señal del viraje hacia la extrema derecha que está dando el espectro político  europeo y de las políticas neoliberales que rigen el continente.

Según Hibou, el nacionalismo y las medidas proteccionistas están en auge en Europa. “No creo que se trate de una cuestión ambiental o de que haya recursos limitados, sino de una tensión identitaria”, observa Béatrice. “En Europa hay un regateo y negociación constantes que nos hacen perder principios democráticos claves en beneficio de la burocracia”, añade. El caso de Turquía, donde Erdogan está encarcelando a los demócratas, o el de Libia, donde grupos armados asesinan a migrantes, son algunos de los casos que expone la investigadora. “El neoliberalismo debería aplicar la misma retirada del Estado y las mismas lógicas de eficiencia y productividad al flujo de personas”, insiste Béatrice.

Cuando se le pregunta por el neoliberalismo, ese conjunto de pensamientos político-económicos que tiene su origen en los años 30 y que se homogeneiza entre las décadas de los 70 y los 80, Béatrice Hibou confiesa que en realidad no existe una definición uniforme. “El neoliberalismo tiene raíces comunes, pero existen particularidades tanto temporales como espaciales. Marruecos es neoliberal, pero no lo es de la misma manera que España o Francia”, apunta Hibou, quien insiste en que cada sociedad posee diferentes actores, estructuras económicas, históricas y sociales que interpretan el neoliberalismo de maneras distintas.  

“En líneas generales, se puede definir el neoliberalismo como una redistribución del papel del Estado a través de procesos que pueden ser explícitos pero también implícitos”, explica la politóloga. Estos procesos se basan en una serie de normas expelidas desde las grandes empresas del sector privado, aunque también hay una serie de instituciones públicas privilegiadas que participan en él.  “Esto nos lleva a que ciertos principios, como la colectividad y la solidaridad se estén perdiendo en detrimento de la competencia y la naturalización de la desigualdad”, afirma Béatrice.

En el contexto actual, resulta complejo señalar qué agentes deben responsabilizarse de las problemáticas que sacuden la sociedad. En este punto, Hibou introduce el concepto de la responsabilidad fragmentada. “En la actualidad existen una infinidad de actores que pueden gobernar directa o indirectamente. De esta manera, todos tenemos cierta responsabilidad como individuos, pero esta está tan repartida que se diluye”, pormenoriza Béatrice Hibou. De esta manera, las instituciones públicas, las empresas privadas, las asociaciones religiosas, la sociedad civil e incluso los grupos armados son actores potenciales en el acto de gobernar. “Hay que replantear el papel de los entes que participan en la toma de decisiones, diseccionando todos estos procesos de delegación y de gobierno indirecto que, si no conocemos, no podemos entender”, apunta la investigadora.

Como ocurre con todo proceso de este calibre, a raíz del mismo se genera gran cantidad de reacciones antagónicas. Ejemplo de ello son el bolcheviquismo y el fascismo, reacciones según Hibou al liberalismo. Es lógico por tanto pensar que el proceso neoliberal también tiene sus consecuencias. Para Béatrice, una de ellas es la transformación del socialismo. “Sí observamos los resultados de los gobiernos socialistas en Francia, se ve que son los que más han privatizado. Aunque lleven a cabo pequeñas medidas de compensación, gobiernan mediante una versión impura de neoliberalismo”, señala Hibou.

No obstante, los políticos no son los únicos que introducen el neoliberalismo en la sociedad, sino que la gente de a pie también forma parte de este entramado. La politóloga francesa pone como ejemplo a las universidades, las cuales están promoviendo un entorno cada vez más competitivo, en detrimento del aprendizaje y el compartir conocimientos. “El neoliberalismo se introdujo para competir el clientelismo y desbloquear el acceso a la universidad a todos los estratos. Sin embargo, ha derivado en una serie de normas y mecanismos burocráticos que han introducido la ideología neoliberal en la educación”, recalca Béatrice. 

Texto y fotos de Luz Espada para La Circular.

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