Marco Antonio de la Ossa, organizador del festival, repasa el origen y evolución de una de las citas culturales más importantes de Cuenca Hay festivales que llegan, brillan un verano y se apagan. Y hay otros que crecen despacio sin ningún tipo de expectativa. Estival Cuenca pertenece a los segundos. Desde hace casi quince años, este festival ha convertido la ciudad en un mapa sonoro donde conviven el jazz, el flamenco, las músicas del mundo y la creación contemporánea. Pero, sobre todo, ha demostrado que de una ciudad pequeña también pueden salir grandes proyectos culturales.De un trabajo de máster a …