Ciclo Real de Canción de Autor: cuando la música teje red entre ciudad y territorio

Por Aurora Herrero

Cultura desde la periferia

Aunque Ciudad Real supere los 76.000 habitantes, forma parte de una provincia marcada por la baja densidad demográfica y el envejecimiento poblacional. La provincia de Ciudad Real combina capital administrativa con realidad rural, ciudad y pueblos interdependientes. 

Tras la pandemia, muchos espacios culturales desaparecieron o redujeron drásticamente su actividad y la fragilidad del tejido artístico se hizo evidente tanto para la música de autor y los proyectos emergentes como para las oportunidades, que se hicieron aún más escasas. 

El Ciclo Real de Canción de Autor nace precisamente como respuesta a esa carencia: consolidar un espacio cultural independiente, estable y accesible donde cantautores y cantautoras puedan presentar su trabajo sin depender de grandes promotoras o programaciones cerradas. Pero también como un espacio formativo y de empoderamiento juvenil, donde aprender a organizar, gestionar y sostener cultura desde lo asociativo y participativo es uno de los objetivos principales.

Marcos Gallo durante su actuación en Ciclo Real de Canción de Autor. Foto: Aurora Herrero

Una red que conecta ciudad y pueblos

Aunque el escenario esté en la capital, la mirada del ciclo no es centralista. Entiende que el equilibrio cultural del territorio depende del diálogo con municipios más pequeños. Por eso teje colaboración con asociaciones de otras localidades generando sinergias que permiten compartir artistas, público y experiencias.

En una provincia donde muchas personas jóvenes deben desplazarse para acceder a una programación cultural continuada, esta red supone democratizar la música en directo. El Ciclo no compite con los pueblos: coopera. Comparte recursos. Genera circulación cultural.

Esa lógica basada en la cercanía, el apoyo mutuo y la construcción colectiva conecta profundamente con valores propios de la ruralidad, incluso cuando la actividad sucede en la ciudad.

Luismi Parterai durante su actuación en Ciclo Real de Canción de Autor. Foto: Aurora Herrero

El proyecto se articula en dos actividades complementarias. Por un lado, el micro abierto mensual, espacio libre donde cualquier persona puede compartir música, poesía, narrativa o performance, celebrado un jueves al mes en un espacio consolidado de la ciudad, el Café Pub Living Room. Por otro lado, los conciertos mensuales con artistas emergentes y diversos de distintos puntos de España, que presentan un formato gratuito para hacer de la cultura un espacio accesible para todas las personas que se acercan hasta la Sala Nice.

A lo largo de sus ediciones han pasado por el escenario del Ciclo artistas como Marcos Gallo, Marina Paredes, Luismi Partera, Kike M, Sandra Bautista, Arake, Paco Mango o Víctor Guirado, entre otros. Sus propuestas muestran la diversidad que existe dentro de la canción de autor actual y refuerzan la idea de que incluso desde territorios alejados de los grandes circuitos culturales se pueden generar espacios de encuentro artístico.

Este proyecto no solo sirve para compartir música. Cada vez que alguien se sube al escenario se abre un espacio para contar historias, reivindicar derechos y hablar de realidades sociales que atraviesan el territorio. Desde la salud mental hasta las desigualdades sociales o las ruralidades. De este modo, las canciones se convierten en una forma de diálogo colectivo entre artistas y público.

Lewismi durante su actuación en Ciclo Real de Canción de Autor. Foto: Aurora Herrero

Lewismi: raíz diversa, impulso colectivo

En uno de los ejes del proyecto está Lewismi, cantautor nacido en Colombia y criado en Ciudad Real desde muy pequeño. El cantautor ha residido en ciudades como Granada, Toledo o Madrid, donde se encuentra actualmente, ampliando horizontes sin perder el vínculo con la capital manchega y siendo uno de los creadores de este proyecto.

Sus canciones, con la guitarra o el piano fundamentalmente, exploran emociones, vivencias y realidades sociales contemporáneas. Hablan de salud mental, cuidados, comunidad y del valor del arte en la sociedad, entre otros muchos temas. Sus letras buscan ser disfrutables,pero también profundas, llevando al oyente a la reflexión.

Sin embargo, su papel dentro del Ciclo va más allá de lo artístico. Lewismi encarna esa figura de creador que no solo compone, sino que construye espacio para otros y hace que estos sean lugares donde crear y compartir. Cuida y acoge a quienes se acercan hasta allí para mostrar su manera de expresarse ante el mundo.

Micro Abierto en Ciclo Real de Canción de Autor. Foto: Aurora Herrero

Más que conciertos: reconstruir tejido cultural

Con tres ediciones celebradas, más de veinte artistas invitados a conciertos y más de un centenar de participantes en micros abiertos, el Ciclo Real de Canción de Autor ha demostrado que los proyectos pequeños pueden tener un impacto profundo y formar parte de la rutina de un lugar.

No se trata de competir con grandes festivales ni de llenar recintos masivos. Se trata de sostener un espacio estable donde la música tenga cabida, donde la población, sin importar la edad, encuentre herramientas organizativas y donde el público pueda acceder a cultura sin barreras económicas.

En una región amplia y dispersa, donde el riesgo no es solo la despoblación física sino también la cultural, iniciativas así ayudan a fortalecer la identidad compartida y hacer que la cultura perviva.

Y eso, en cualquier ciudad o pueblo, es hacer comunidad

Kike M. durante su actuación en Ciclo Real de Canción de Autor. Foto: Aurora Herrero

Fotos y textos de Aurora Herrero para La Circular

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