
Este verano, los muros de Iniesta se llenan de preguntas incómodas, colores valientes y mucha verdad. El hilo conductor de esta edición será la Generación Z, nacida entre la hiperconexión y el colapso climático, con acceso total a la información… pero también a la ansiedad, la incertidumbre y la autoexigencia.
La llaman “Generación de Cristal”, pero ¿realmente son frágiles o simplemente se atreven a sentir? ¿Son débiles o más conscientes?
Hablan de salud mental sin miedo. Aman sin etiquetas. Van a terapia, cuestionan el sistema y defienden su derecho a no encajar en moldes antiguos. Es una generación que prefiere romperse antes que fingir.
En esta edición, Astarté invita a artistas de todo el mundo a reinterpretar a esta generación sin filtros: porque sus luchas, sus miedos y sus sueños también merecen un mural.
La Generación Z, formada por personas nacidas a partir del año 2000, ha crecido en una época de cambios radicales, con la irrupción constante de internet, redes sociales y nuevas tecnologías. Se les ha etiquetado como “Generación de Cristal”, un término que alude a su supuesta fragilidad y poca tolerancia a la frustración.

Pero ellos mismos responden: “Somos la generación que entendió que disfrutar nuestra sexualidad, construir una identidad libre, separarse de una pareja, renunciar a un trabajo, hacer lo que amamos e ir a terapia no es un fracaso, sino nuestra gran conquista”.
“A esta generación le toca tomar la posta de cientos de años de lucha, de miles de personas que defendieron, cuando el mundo era aún más hostil, la libertad social, sexual e ideológica. Nos toca aferrarnos a esos ejemplos y seguir en la búsqueda de aquello que incomoda, de lo que nadie se atrevería a preguntar, de todo lo que permanece quieto e instaurado”.
Hoy hay un cambio profundo en los valores y prioridades. Por suerte, la salud mental es un tema central para esta generación, y la diversidad —inherente al ser humano— comienza a ocupar el lugar que siempre mereció.

Astarté 2025
Del 1 al 6 de julio, Iniesta (Cuenca) se convirtió en un gran lienzo al aire libre con la celebración de la quinta edición de Astarté, el festival de arte urbano que, una vez más, llenó sus calles de color, pensamiento crítico y encuentro social.
En esta edición, el hilo conductor fue la Generación Z, una generación nacida entre la hiperconexión y el colapso climático, con acceso total a la información pero también a la ansiedad, la incertidumbre y la autoexigencia. Lejos de la etiqueta de “Generación de Cristal”, los murales reivindicaron su valentía para hablar de salud mental, amar sin etiquetas y romper moldes antiguos.
Artistas de renombre como Koctel, Kamma Marlo, Dan Bonssai e ItsPerfectChaos dieron vida a muros que hoy son testimonio de las inquietudes y sueños de esta generación. Además, uno de los grandes hitos de esta edición fue la creación de un mural colaborativo liderado por Koctel, en el que participó la juventud local, transformando el arte en un proceso colectivo.
Aunque este año no hubo conciertos, la música siguió presente gracias a la charanga Los Valcanes, que llenó de ritmo y energía las tardes del festival, recordando que Astarté es mucho más que murales: es calle, comunidad y celebración compartida.
El festival contó con el apoyo del Instituto de la Mujer, el Ayuntamiento de Iniesta y la Junta de Castilla-La Mancha, consolidándose como un referente cultural que apuesta por el arte urbano como herramienta de diálogo y transformación social.