Ana Coto y los Kakamonstruos luchando contra el bullying infantil

Ana Coto Fernández es la autora de la saga “El Club de los Kakamonstruos” y forma parte del equipo de la editorial “Palabras de Agua” junto con Miren Palacios y Teresa Hernández. Educadora y coach infantil y juvenil, titulada en Violencia de Género y Bullying por la UNED también realiza talleres en centros escolares de infantil y primaria.  

En 2015 empezó una saga llamada ‘El Club de los Kakamonstruos’, que tuvo su continuación dos años después con el episodio ‘Que viene Mr. Bully’, completando la trilogía con el recientemente publicado ‘Secretos de la Luna Roja’. Una saga en la que se visibilizan las dificultades que puede tener un niño o niña en el entorno escolar y fuera de él y que forma parte ya del programa educativo de lecturas de cientos de aulas, siendo lectura recomendada también por la Asociación Española de Prevención de Acoso Escolar, ya que trabaja el Bullying a través del método Kiva. 

“Dando las charlas en los coles”, explica Ana Coto, “hay un momento en el que los compañeros van entendiendo el rol de cada uno de los personajes y dicen, a lo mejor a veces soy como el duende, el vampiro o el zombie, dándose cuenta también de lo que está ocurriendo y cambien ese rol. Todos hemos podido hacer cosas que no debíamos, pero lo importante es tomar medidas para cambiar esa actitud. Los peques te dicen directamente lo que opinan y cuando están teniendo algún problema ves como le va cambiando la cara. Es muy gratificante saber que a través de estos talleres entienden lo que les está pasando y pueden pedir ayuda para salir. Es una situación sobre todo de superación de esos miedos pero es que un peque que está en una situación de bullying no puede salir por sí mismo de ahí tienen que ayudarle y muchas veces me han pedido ayuda a mí tanto ellos como padres o profesores”.

Con la primera entrega de la saga de ‘El Club de los Kakamonstruos’, trabajamos el tema de bullying, en la segunda aparece el tema de la confianza en uno mismo y la tercera habla de la adicción a las pantallas, funcionan juntas, pero también como obras independientes. Precisamente para competir con las pantallas, tienen una edición visual muy potente porque en la actualidad es muy complicado llamar la atención y engancharlos para tratar atraparles en una historia que nunca habla directamente de estos temas, sino a través de vampiros que chupan la energía, o zombis que hacen lo que dicen los dientes, no hace falta que a los niños les digas que es un libro de bullying, para ellos es la historia de Marco en la que se ven reflejados. 

Ana Coto también ha trabajado el bullying en la etapa juvenil a través de su obra ‘Bajo la luna’ y ahora se encuentra trabajando en una nueva novela a través de la cual quiere abordar la Violencia de Género y el rol de la mujer en las diferentes edades. 

Una intensa labor de autora que compatibiliza con la editora en Palabras de Agua, donde publicaron más veinte referencias sólo en el último mes de 2022. Una editorial donde se dan posibilidades a autores noveles para publicar sus obras y puedan darse a conocer. “Tenemos entre las novedades títulos que van a ser muy potentes. Es un reto dar a conocer autores que no son tan conocidos pero que tienen una gran calidad, y sumarlos a nuestra catálogo junto con otras autoras y autores que ya tienen un público que sigue su obra. En Palabras de Agua somos las tres autoras, Teresa es novelista y científica, Miren poeta y yo hago narración infantil y juvenil, por lo que aportamos cosas diferentes a la editorial porque tenemos puntos de vista muy diferente que hace que tengamos un catálogo muy completo y a cuidar mucho las ediciones y a nuestras autoras y autores.”

Palabras de Agua fue la editorial elegida por la Fundación Los Maestros para publicar las primeras obras ganadoras de sus certámenes internacionales ‘Llámame Charo’ de Juan Vicente Sampedro, en la modalidad de novela, y ‘La flor que no sabía ningún cuento’ de David Navalón en la modalidad de novela infantil-juvenil. “Nuestro trabajo es hacer una revisión del texto para evitar erratas y gazapos, en este caso no ha habido que realizar nada más que pequeñas modificaciones porque están muy bien elaboradas y trabajadas durante mucho tiempo. Después de eso hemos trabajado en las portadas de las obras que queríamos que fueran muy potentes. Incluso en la novela hemos incluido una imagen de Tragacete”. 

Para Ana Coto, trabajar en la edición de ‘Llámame Charo’ ha sido muy especial, “porque es una novela muy potente que cuenta la vida de las mujeres en una época muy complicada. Una historia que transcurre en los años oscuros después de la Guerra Civil con la Segunda Guerra Mundial acechando desde el otro lado de los Pirineos y en la que España era un hervidero de espías y de gentes que trataban de huir del horror. Esa potencia de la novela la queríamos trasladar a la portada para llamar la atención de los lectores sobre una historia que merece la pena”. 

“Somos una editorial a la que nos gusta que nuestros textos sean muy visuales y muy legibles, que respiren, que la lectura sea fácil y ayude al ritmo de lectura de una novela trepidante como ésta en la que se habla de la iglesia, no olvidemos que Charo era  monja de clausura, de la dura vida de posguerra y de la huida de familias judías a través de los Pirineos, pero también del amor”.

Este artículo de Águeda Carrión y José An. Montero con fotografías de José An. Montero ha sido realizado por La Circular en colaboración con la Fundación Los Maestros. Todos los contenidos publicados en la web de la Fundación Los Maestros son de uso libre con cita. (CC-by). Acceda al Resumen de la Licencia | Acceda al Código Legal

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