
Entre los días 2 y 4 de julio, Teruel acogió el curso de verano “Modelos organizativos de la escuela rural en España: ¿excluyentes o complementarios?”, organizado por la Fundación Universitaria Antonio Gargallo y la Universidad de Zaragoza, bajo la dirección de Pascual Rubio y Estefanía Monforte. En este contexto, José María Martínez Navarro, profesor de la Facultad de Educación de la UCLM y coordinador de la Cátedra UCLM–Diputación de Cuenca de Oportunidades para el Reto Demográfico, presentó la ponencia “Convergencia de los modelos de escuela alrededor de la cultura rural”.
Martínez expuso un modelo de integración de la cultura tradicional en la formación docente y en proyectos educativos impulsados desde la Cátedra, como vía para revitalizar el medio rural. Destacó iniciativas como el Seminario de Escuela Rural y Comunidad y el proyecto ItineraSTEAM, que ha transformado el territorio en aula para más de 300 escolares de la provincia de Cuenca. La I Feria Escolar de Ciencia y Conocimiento Rural, celebrada en Villalba de la Sierra, ejemplifica esta apuesta: niños y niñas presentaron proyectos sobre alfarería, cultivo de lavanda, resina o bioquímica de la orza, demostrando cómo los saberes locales pueden convertirse en contenidos científicos.

“ItineraSTEAM no mira al pasado con nostalgia, sino con vocación transformadora. La ciencia aquí no parte del laboratorio, sino del territorio”, subrayó Martínez. Esta propuesta conecta con Trashumancias 2.5, una residencia creativa y pedagógica impulsada también desde la Cátedra, que concibe el caminar el territorio como una forma de aprendizaje y creación, articulando cultura, innovación y comunidad para fortalecer la confianza y las redes sociales en el medio rural.
Finalmente, Martínez defendió la necesidad de repensar los modelos organizativos de la escuela rural desde la perspectiva de la cuádruple hélice —administración, academia, sector privado y comunidad local— para reforzar el capital social y promover una gobernanza participativa. “En un aula multinivel, la diversidad es una ventaja y el territorio, el principal recurso didáctico”, concluyó, reivindicando una formación inicial docente que contemple las especificidades del medio rural y la pedagogía por proyectos como motor de cambio.