
La naturalidad es la palabra que mejor representa a Kilómetro 3, grupo de jóvenes músicos conquenses que desde noviembre de 2025, se encuentran en activo realizando tributos a los grandes grupos de música española del género Pop-Rock, abarcando artistas como Melendi, Estopa, El Canto del Loco o Pereza.
Uno de los últimos conciertos realizados se celebró el día 7 de febrero en el restaurante Andén 7, Plaza de la Constitución, Cuenca. Además, este es solo el comienzo para este trío ya que el 14 de febrero ofrecieron otra actuación en el café bar Hispano, también en Cuenca, ciudad natal de estos tres artistas: Gabriel Hernansaiz es la voz principal del grupo, acompañado de Rubén González a la guitarra y Guillermo Cuenca con el cajón.
Juntos forman el trío Kilómetro 3, pero de manera independiente Gabi sí se dedica completamente a su carrera musical, lo que fue clave a la hora de crear el grupo, mientras que el resto son graduados en otras carreras, concretamente en Magisterio Infantil y ADE; pero esto no les impide invertir tiempo en su sueño de ser músicos a tiempo completo. Rubén, como opositor, explica que con esfuerzo, si te gusta, lo puedes sacar, por otro lado, Guillermo nos cuenta lo difícil que es trabajar, estudiar y ensayar en un mismo día. Pero todo este esfuerzo merece la pena cuando suben al escenario y ven cómo el público está disfrutando de la actuación, Gabriel define esta sensación como “la gasolina que te mueve a seguir”.

Pero este no es el único concierto que ofrece Andén 7, junto a este encontramos un tributo a lo mejor de rock nacional: Extremoduro, Platero y yo, Rosendo y Barricada entre otros; interpretados por Versiónica, se celebrará el 6 de Marzo en Andén 7, Cuenca.
La historia de Kilómetro 3 es bastante espontánea, casi de casualidad se conocieron Gabi y Guille, coincidiendo en el festival musical Viña Rock durante un concierto, a raíz de eso comenzaron a tocar y a cantar juntos en verano de 2025, uniéndose también Rubén, amigo cercano de Guille, tras eso, vieron cómo sus amistades disfrutaban de ir a sus ensayos, animándose así a probar a dar el primero de sus conciertos y desde entonces no se han separado a pesar de ser muy distintos ya que cada uno tiene su estilo propio, Rubén, acompañado de su guitarra eléctrica que fue sustituida por una acústica al ser convencido de entrar al grupo por sus amigos de Kilómetro 3, partía del rock, Gabriel del género urbano y Guille apasionado al flamenco. Aun así, no tuvieron problema para ponerse de acuerdo al seleccionar el repertorio porque entre los amigos que se juntaban a tocar por entretenimiento, coincidían en el gusto por la canciones típicas que han escuchado durante toda la vida y que además, a la gente también les gusta lo que fue la combinación perfecta para darle un estilo concreto al grupo.

Aunque decidieron hacer versiones de grupos y artistas como Fito y Fitipaldis, Pereza o Estopa, siempre dejan ver su seña de identidad en cada canción, llevándola al gusto de cada uno de ellos sobre todo a la sencillez: “simplificar es para cantar con la gente para que vengan, se lo pasen bien y se sientan parte, que canten y que bailen”.
La elección del nombre de la banda tampoco fue un tema complejo; como se acercaba la fecha de su primer concierto, necesitaban elegir un nombre en menos de una semana, al ser tres integrantes se decantaron por uno sencillo y original al igual que ellos: Kilómetro 3.
Tras su paso por Andén 7, tienen claro que su meta es poder vivir de la música a pesar de que afirman que es un objetivo complicado, por lo que por ahora, sin perder la ilusión y la energía que los caracteriza, hacer tributos es su afición, pero estando abiertos a tocar en otras ciudades si surge la oportunidad.
Algo que nos llamó la atención fue la variedad de edades que había entre el público al tratarse de un estilo “olvidado” por las nuevas generaciones, las cuales se decantan, en su mayoría, por escuchar géneros como el reggaetón o el trap, dejando atrás el pop-rock español con grandes autores que tanto ha marcado la vida de los Millennials y de la Generación X, encontrando en la sala Metro desde adolescentes a personas mayores, pero todos cantando y bailando, viviéndolo con la misma energía que estos tres artistas transmiten a sus espectadores.
Durante el concierto pudimos comprobar de primera mano cómo todo el público respondía a cada canción, con un ambiente de completa complicidad. Esta buena acogida demuestra como poco a poco Kilómetro 3 está consiguiendo hacerse un hueco y ganarse al público conquense que apuesta por sus actuaciones.

Ellos pueden ser un ejemplo a seguir de muchos jóvenes de la provincia que al igual que ellos, se juntan entre amigos para tocar y que como dice Gabi “Nosotros si hay una barra con una cervecilla y hay gente que quiera escucharnos, nosotros queremos ir a tocar”, por eso les lanza unos consejos a estos pequeños grupos que no han tenido la posibilidad de tocar en restaurantes como Andén 7, transmitiendo que lo más importante es pasárselo bien y no ver la afición de primeras como un negocio, que lo que hagas te guste y si después se presenta la oportunidad, aprovechas para ir algún bar por la voluntad y así darte a conocer.
Destacamos el amplio repertorio de interpretaciones, versionando canciones pop-rock famosas y amadas por todos; “La Flaca” dio comienzo al concierto, siguiéndole con grupos como Estopa con “Paseo”, “Pastillas para dormir” y “Por la raja de tu falda”, El Canto del Loco con “La madre de José” y “Zapatillas” entre otras canciones emblemáticas de aquellos años que a día de hoy siguen sonando: “Como si fueras a morir mañana”, “Lágrimas desordenadas”, “La casa por el tejado” entre otras. Pero sin duda, la canción protagonista de la noche fue “Física o Química” de los Despistaos, donde toda la sala cantó, aplaudió y bailó, convirtiéndose la más destacada del grupo, siendo repetida una vez más a petición del público para cerrar el concierto.
Interpretar estas piezas con solo una voz, una guitarra y un cajón, nos deja ver la sencillez y originalidad que los caracteriza, demostrando que el arte no necesita grandes espectáculos para marcar al público, recordándonos que la verdadera esencia está en saber transmitir lo que te apasiona.
Texto de Laura Marín y fotografías de Jesús Almagro para La Circular