
Una decena de estudiantes universitarios participan esta semana en la Incubadora de Proyectos de Trashumancias 2.6, una nueva fase del programa impulsado por la Cátedra UCLM-Diputación de Cuenca de Oportunidades frente al Reto Demográfico que se desarrolla en la localidad serrana de Las Majadas. Durante esta fase de trabajo intensivo, los participantes transformarán las ideas surgidas durante la fase formativa en proyectos culturales concretos que se desarrollarán en distintos territorios vinculados a la Cañada Real Conquense a lo largo del próximo otoño.
La actividad se desarrolla entre el Ayuntamiento de Las Majadas y los Alojamientos Rurales El Hosquillo, convirtiendo la localidad en un espacio de encuentro, planificación y trabajo colectivo. Tras varios meses de formación en municipios como Belmonte, Almonacid del Marquesado y Viso del Marqués, el programa entra ahora en una etapa centrada en el diseño, la viabilidad y la puesta en marcha de iniciativas culturales vinculadas al territorio rural.
La incubadora reúne a una docena de estudiantes procedentes de diferentes disciplinas académicas y creativas que trabajarán de manera colaborativa en la definición de una decena de proyectos. Las propuestas abordarán formatos diversos como la fotografía analógica, la ilustración, las exposiciones, los procesos de mediación cultural, la creación comunitaria, la música, la poesía, la performance o la organización de microfestivales. A través de estos lenguajes se explorarán cuestiones vinculadas a la vivienda en el medio rural, la acogida de nueva población, la cultura tradicional, la memoria local, los paisajes culturales o las identidades rurales contemporáneas, siempre desde una perspectiva conectada con el territorio y las nuevas ruralidades.

A lo largo de estos días, los participantes desarrollarán distintas dinámicas de trabajo en equipo orientadas a convertir intuiciones e intereses compartidos en proyectos viables. Sesiones de contraste colectivo, laboratorios de ideas, espacios de mentoría y ejercicios de planificación permitirán avanzar desde las primeras hipótesis hacia propuestas concretas capaces de dialogar con las comunidades rurales y responder a las particularidades de cada territorio.
El proceso estará acompañado por un equipo de mentores integrado por José María Martínez Navarro, director académico; José An. Montero, director artístico y cultural del programa; Laura Budia, creadora e investigadora; María Herreros, artista vinculada a procesos de mediación y creación cultural; y José Antonio Delgado, mentor de proyectos y miembro de la asociación cultural LaLagarta. Su labor consistirá en acompañar a los grupos participantes en aspectos relacionados con el diseño de proyectos, la planificación, la comunicación, la mediación cultural y la relación con los agentes locales.
Los proyectos resultantes contarán con financiación por parte de la Cátedra UCLM-Diputación de Cuenca de Oportunidades frente al Reto Demográfico para su desarrollo durante los próximos meses, reforzando así el carácter aplicado del programa y su apuesta por trasladar la formación al territorio mediante acciones reales.
Esta nueva etapa se enmarca en Aula Albura, uno de los proyectos seleccionados por el Ministerio de Cultura en la primera convocatoria estatal de Ayudas para Proyectos de Cooperación Cultural en el Medio Rural. Aula Albura articula una red de colaboración entre iniciativas culturales de Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Navarra, coordinada por Grupo Andante a través del programa Estoesloquehay. Forman parte de esta alianza la Cátedra UCLM-Diputación de Cuenca, la Fundación Los Maestros, el proyecto editorial y cultural La Circular, el Colectivo de Mujeres Creadoras de Castilla y León y la compañía navarra de circo contemporáneo La Trapecionista.
Precisamente, una de las primeras actividades de la incubadora consistió en un encuentro con representantes de estas entidades, que compartieron con los participantes sus proyectos, metodologías de trabajo y propuestas de prácticas y estancias formativas para los próximos meses. La sesión permitió a los estudiantes conocer de primera mano experiencias vinculadas a la creación contemporánea, la mediación cultural, las artes escénicas, la edición independiente y el trabajo comunitario en distintos territorios rurales, además de establecer un primer contacto con los equipos profesionales con los que colaborarán en la siguiente fase del programa.
Una vez concluida la incubadora y definidos los proyectos que se desarrollarán durante el otoño, los participantes continuarán su itinerario formativo mediante prácticas en las diferentes entidades que integran Aula Albura, incorporándose a equipos profesionales vinculados a la creación, la mediación cultural, la producción, la investigación aplicada al territorio y el trabajo comunitario en contextos rurales. De este modo, Trashumancias 2.6 y Aula Albura configuran un itinerario que conecta formación, experimentación, desarrollo de proyectos y experiencia profesional en el medio rural.
Con esta nueva fase, Trashumancias 2.6 consolida su evolución como un laboratorio de procesos culturales situados que conecta universidad, cultura y territorio, favoreciendo que jóvenes creadores, comunicadores, educadores e investigadores desarrollen proyectos capaces de contribuir a la vida cultural de los pueblos desde una mirada contemporánea y comprometida con el medio rural.
