Cuidando al Cuidador: cuando el cuidado se convierte en motor rural

Por Julia Llebaria

El 18 y 19 de octubre de 2025, el municipio de Tragacete, en plena Serranía de Cuenca, acogió las jornadas “Cuidando al Cuidador”, organizadas por la Fundación Los Maestros en colaboración con la Fundación Isabel Gemio y la Asociación Tribu Desmadres.

El objetivo era claro: reconocer y acompañar a quienes cuidan y, al mismo tiempo, fortalecer la vida en los pueblos a través del bienestar, la educación y el apoyo comunitario.
Porque el cuidado también puede ser una herramienta para frenar la despoblación y revitalizar los vínculos que sostienen el territorio.

Durante un fin de semana, madres, profesionales, vecinas y colaboradores transformaron Tragacete en un espacio de encuentro, formación y bienestar.

Una red que se extiende por toda España

Más de cincuenta personas participaron en las jornadas, entre ellas dieciséis madres cuidadoras que se desplazaron desde distintos puntos del país —Cantabria, Burgos, Madrid, Valencia, Alicante, Málaga o Cataluña— para compartir experiencias y construir comunidad.

El encuentro contó con la colaboración de entidades y marcas comprometidas con el bienestar y el entorno: Palabras de Agua Editorial, Adidas, Kombucha Komvida, Teaming, MediaActive y UCAN, además del apoyo del Ayuntamiento de Tragacete.

Historias que dan sentido al cuidado

El bloque de testimonios fue uno de los momentos más significativos de las jornadas.

Silvia, madre rural de Tragacete, compartió la historia de su hijo Héctor: un parto complicado, una vida que pendió de un hilo, la palabra encefalopatía escrita con tinta de incertidumbre.
Silvia habló del miedo, de los hospitales, de la falta de aire… pero también de la fuerza que se despierta cuando una madre elige seguir adelante, paso a paso, con la fe puesta en los pequeños avances y en la sonrisa de su hijo.

A su lado, Cinderella, conocida en redes como @nos_cambio_la_vida, con más de 66 000 seguidores en Instagram, habló del poder de las redes sociales para visibilizar las realidades de las familias cuidadoras.
Relató con temblor y valentía su experiencia con la enfermedad de su hija. “Nos cambió la vida”, dijo, y en esa frase se concentró la esencia del encuentro: transformar el dolor en impulso, el cansancio en comunidad, la soledad en acompañamiento.Rosa, madre de Rosaly, resumió su emoción con una frase sencilla: “Estar aquí es un regalo.”
Contó cómo su hija, con su fragilidad y su luz, le ha enseñado a mirar el mundo de otra manera: a valorar los gestos pequeños, el tiempo compartido, los días buenos y también los difíciles.

Formación, recursos y gestión emocional

Tras los testimonios, Vanesa Vicente, trabajadora social de AERCYL, ofreció una charla práctica sobre recursos sociales y sanitarios disponibles para familias cuidadoras: ayudas a la dependencia, atención domiciliaria y programas de apoyo a la autonomía.

A continuación, Montse López Ballester, especialista en desarrollo emocional, impartió la ponencia “Transformar el miedo en motor de cambio”, centrada en la gestión emocional y en cómo pasar de la zona de confort a la zona de aprendizaje a través de tres pasos: autoconocimiento, actitud y acción.

Por la tarde, las participantes se sumergieron en ejercicios de introspección como la meditación del espejo, el Vision Board y el plan de acción personal, herramientas para cuidar desde dentro y aprender a sostenerse a una misma.

Cuidar el cuerpo, cuidar la vida

El domingo comenzó con el taller “Barre & Dance Melevél”, dirigido por Mel, instructora y creadora de contenido con casi 30 000 seguidores en Instagram (@cinderella_2224).

Gracias a la colaboración de UCAN, que cedió el material necesario, fue posible llevar a cabo esta actividad lúdica y participativa que combinó movimiento consciente, ritmo y bienestar físico.

La sesión se completó con una charla sobre nutrición, basada en una visión integral del cuidado.

“No entendemos otra manera más holística de cuidar que aquella que une cuerpo, mente y alimentación.”

Mel compartió pautas sencillas para incorporar actividad física y buenos hábitos incluso en días con poco tiempo, reforzando que la salud también es una forma de empoderamiento.

Las jornadas concluyeron con una plantación simbólica de un árbol, gesto que representa la continuidad, el crecimiento y el compromiso con el territorio.

El valor de la cultura y la palabra

La editorial Palabras de Agua, con la que las madres autoras publicaron el libro El renacer de los girasoles, quiso sumarse al espíritu del encuentro donando un ejemplar a cada una de las bibliotecas de los seis pueblos de la comarca.
Un gesto simbólico que refuerza la idea de que la palabra también cuida, y que la cultura es una herramienta poderosa para mantener vivos los lazos entre personas y territorio.

Una voz que resonó más allá de la sierra

El impacto de las jornadas traspasó fronteras locales. Cuidando al Cuidador fue noticia en Onda Cero Cuenca, en Radio Nacional de España, y tuvo presencia destacada en el programa “El Último Tren” de Isabel Gemio, donde la periodista entrevistó al presidente de la Fundación Los Maestros para hablar del papel del cuidado en la lucha contra la despoblación.

En redes sociales, el evento alcanzó más de 75 000 visualizaciones, reflejando el interés creciente por un modelo de vida que pone el bienestar y la comunidad en el centro.

Continuidad, compromiso y alegría compartida

El éxito de las jornadas —tanto en participación como en repercusión— refuerza el compromiso de la Fundación Los Maestros, la Fundación Isabel Gemio y la Asociación Tribu Desmadres con la continuidad del proyecto.
Ya se trabaja en futuras ediciones que amplíen la red de familias cuidadoras rurales y fortalezcan las alianzas entre entidades sociales y municipios de la Serranía de Cuenca.Como cierre del encuentro, el coro del pueblo de Tragacete ofreció una actuación espontánea que llenó el salón de música, emoción y sonrisas.
Entre canciones y aplausos, se puso fin a un fin de semana cargado de esperanza y mirada al futuro.

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