Mi trabajo surge de la idea de hacer una especie de útil con lo inútil, materializar las esperas dando forma a los “tiempos muertos”. El acto de tejer tiene ese carácter de volver tangible el tiempo empleado en dicha acción, cada minuto amplía el entramado, por ese motivo aprovecho la duración de todos los viajes que realizo en tren a lo largo del día, día tras día, o de las esperas que se generan en el cambio de uno a otro para realizar mis piezas. Guardo estrecha relación con la naturaleza y me inspiro en el ciclo de la metamorfosis …