Eva Andújar: “Cuando una voz encuentra escucha, la historia cambia. Y quien la recibe también”

Por La Circular

Durante el tercer convite del Bibliocatessen 2026, celebrado en Priego (Cuenca) la microponencia de Eva Andújar abordó la escucha como una línea de trabajo cultural desarrollada desde la biblioteca. Narradora oral y mediadora de lectura, presentó el proyecto Bibliotecas humanas. Tengo un libro en la garganta, una propuesta basada en el intercambio directo de relatos de vida en espacios bibliotecarios.

“Cuando alguien se atreve a poner palabras a lo que lleva dentro y otra persona se detiene a escuchar, ocurre algo que no pasa habitualmente en los espacios públicos”, explicó. Desde ese punto de partida, Andújar defendió la biblioteca como un lugar que permite sostener ese encuentro con condiciones claras de cuidado, tiempo y atención.

Las bibliotecas humanas funcionan mediante formatos sencillos y muy definidos. “No se trata solo de compartir relatos de vida, sino de ofrecer un espacio seguro donde las historias se escuchan con respeto, sin interrupciones y sin juicios”, señaló. Los encuentros se desarrollan en grupos pequeños o en conversaciones uno a uno, con normas compartidas que protegen tanto a quien habla como a quien escucha.

La experiencia, según explicó, transforma la relación entre las personas participantes. “Cuando escuchamos una historia en primera persona, los prejuicios empiezan a perder fuerza, porque dejamos de hablar de ideas abstractas y hablamos de personas concretas”. En ese proceso, la biblioteca actúa como mediadora y como marco reconocido socialmente, capaz de acoger relatos complejos sin exponerlos.

Durante su intervención, Andújar puso el acento en la responsabilidad que implica escuchar. “Confiar una historia a quien escucha es un gesto muy grande, porque las historias no se devuelven igual que se reciben”, afirmó. Escuchar implica cuidado, atención y una implicación ética que forma parte del propio dispositivo. “Las historias nos pertenecen a todas y todos, nos configuran, nos enseñan y nos transforman”, añadió.

El proyecto se apoya en una práctica sostenida en el tiempo y en distintos contextos bibliotecarios, donde la palabra dicha convive con la mediación lectora y cultural. La biblioteca se transforma en un espacio que facilita vínculos, reduce distancias y genera encuentros que no siempre encuentran lugar en otros ámbitos.

La microponencia se cerró con una idea que sintetiza el sentido del proyecto: “Cuando una voz encuentra escucha, la historia cambia. Y quien la recibe, también”. En el contexto del Bibliocatessen, la propuesta de Eva Andújar aportó una línea de trabajo donde la biblioteca amplía su función cultural desde la escucha atenta y el encuentro entre personas.

Eva Andujar volvió a tomar la palabra al final del Bibliocatessen acompañada de Magda Labarga, Cristina Verbena, Mario Caballero y el propio Félix Albo, organizador del encuentro, pero esta vez en su faceta de narradora para poner el punto final a este encuentro con un pequeño recital de cuentos breves improvisado entre las estanterías de libros de la Biblioteca de Priego que acogió el encuentro.

Contenido relacionado