
En el tercer convite del Bibliocatessen 2026, Rocío Domínguez y Velázquez de Castro presentó la experiencia La biblioteca como libro habitable, desarrollada desde la Biblioteca Pública Miguel de Cervantes de Berja. Domínguez es bibliotecaria-archivera responsable tanto de este centro como del Archivo Municipal, ubicados en el Molino del Perrillo, un edificio histórico rehabilitado e inaugurado en 2019 como espacio cultural de referencia en la localidad almeriense de trece mil habitantes.
Durante su intervención Domínguez presentó el proyecto en una idea que guía el trabajo cotidiano de la biblioteca. “Creemos en la biblioteca como un espacio que se abre ante nosotros, igual que un libro, que nos da la bienvenida siempre y que nos invita a entrar”. Esta forma de entender el espacio dota de sentido a la programación y al uso del edificio, pensado para favorecer la permanencia y la relación continua con la cultura.
La responsable de la biblioteca explicó que el propio lugar ha permitido ampliar las propuestas habituales. “La biblioteca es un sitio que habitamos y que también nos habita”, afirmó, en referencia a un uso del espacio que va más allá del préstamo y que incorpora procesos creativos y participación ciudadana. Esta visión se traduce en proyectos que integran distintos lenguajes artísticos y amplían las formas de acceso a la lectura.

Uno de los ejes principales del trabajo desarrollado en Berja es la imagen como herramienta de mediación cultural. En colaboración con el artista de acción Francisco Escudero, la biblioteca inició una línea de experimentación vinculada a la poesía visual. “La imagen es un lenguaje universal, no entiende de fronteras y nos permite comunicar de otra manera”, explicó Domínguez, subrayando su capacidad para llegar a públicos diversos y generar nuevas formas de relación con la cultura.
De esta colaboración surgió el Festival de Poesía Visual, impulsado desde la propia biblioteca. “El festival nace aquí, desde la biblioteca, y vuelve aquí”, señaló, destacando el papel del equipamiento como espacio generador y receptor de la actividad cultural. El proyecto se concibió como una propuesta abierta a la comunidad y vinculada al entorno local.

El festival obtuvo en 2024 el reconocimiento de la convocatoria de Ayudas Iberbibliotecas, al resultar seleccionado como proyecto ganador por España. Domínguez se refirió al impacto de este respaldo institucional con una mirada práctica: “El premio ha supuesto más recursos, pero también un mayor reconocimiento por parte de las instituciones”. Este apoyo ha permitido consolidar el proyecto y ampliar su alcance.
La experiencia presentada desde Berja mostró un modelo de biblioteca pública que integra arte, imagen y poesía en su programación habitual. En este Bibliocatessen de Priego, la intervención de Rocío Domínguez aportó un ejemplo de cómo una biblioteca puede desarrollar proyectos sostenidos, apoyados en el espacio, en las colaboraciones y en una relación continua con su comunidad.
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