Camino, Arte de Acción, es un recorrido por Tragacete y sus alrededores, en el cuál, se registraron diferentes paisajes sonoros de la zona. Con este proyecto se propone habitar espacios o recorrer caminos, reflexionando acerca de la construcción del sitio como resultado de acciones o acontecimientos. La intención del proyecto es retratar lo que sucede en Tragacete a partir del ejercicio del paseo y la escucha.

Este proyecto es una serie de piezas sonoras, las cuales son Huerta vs Mercado Móvil, Chorreras- Majadas, y Parque- frontón y Plaza.

Huerta-Mercado. Con esta pieza sonora se busca retratar las diferentes facetas de consumo de los alimentos producidos en la zona, en especial los vegetales. Enfocado desde su producción en la huerta, en contraposición al momento en el que el producto se distribuye y vende en una furgoneta de mercado móvil. A diferencia de la ciudad, aquí́ se mantienen estas formas de comercializar el alimento y, por ende, de consumirlo y relacionarse con este.

Tuvimos la oportunidad de hablar con un trabajador agrícola de la zona, Vicente García de Paredes Antón. Nos comentó brevemente cómo es dedicarse a la producción de alimentos en su huerta.

Foto: Quique González

La pieza de arte sonoro, Chorreras- Majadas, es una revisión de la relación entre el tiempo, el agua y el territorio. La tierra y el agua son dos cuerpos que se han ido entrelazando con el pasó de los años, formando nuevos paisajes y composiciones. El agua erosiona el entorno a su paso, moviéndose en él, formando cauces y hoces, dejando su huella. Las Majadas es un claro ejemplo de lo que quedó de esta unión, y la Cascada del Molino de la Chorrera nos permite verlo en acción.

Capturamos el paisaje sonoro de estos lugares, en dos diferentes ocasiones, durante la actividad de José Luis Carles y Cristina Palmese, en el paseo hacia Las Chorreras, y la de Raúl Hidalgo, en el paseo por los Callejones de las Majadas.

Sofía Salvador durante la conversación con Vicente García de Paredes Antón, hortelano ecológico de Tragacete. Foto: Quique González

Parque-Frontón-Plaza. Tragacete es un pueblo que se renueva, se mueve y atrae gente, un pueblo de nómadas y un lugar de reunión. Con esta última pieza se busca retratar todo aquello que sucede y que dejó de suceder, en las zonas comunes de Tragacete, tales como el parque de juegos, la plaza y el frontón.

Las campanadas de una iglesia vacía, o un balancín oxidado, son algunos de los sonidos que se encuentran en la obra. Tragacete nos muestra su cara más solitaria, pero a su vez humana.

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