Lucía Buzón García, estudiante de primer curso del Grado en Educación Infantil para la asignatura Conocimiento del Medio Social y Cultural, presentó La fiesta de la vendimia, una situación de aprendizaje dirigida al aula de cinco años (segundo ciclo de Educación Infantil) organizada en ocho sesiones a lo largo de dos semanas durante el mes de septiembre, en el primer trimestre. La propuesta acerca a los niños y niñas al patrimonio agrícola y a las celebraciones tradicionales de su entorno cercano, utilizándolos como eje motivador para fomentar la exploración sensorial, la iniciación en destrezas lógico-matemáticas, la expresión artística colectiva y la participación activa en las costumbres de la comunidad. Mediante una metodología activa, globalizada y fundamentada en la experimentación manipulativa y el juego, se impulsan la curiosidad, el diálogo y el trabajo en equipo. La propuesta se vincula especialmente con la competencia específica 1 del área Descubrimiento y Exploración del Entorno, centrada en identificar las características de materiales y objetos y establecer relaciones entre ellos mediante la manipulación y el desarrollo de destrezas lógico-matemáticas.
La manifestación cultural que fundamenta la propuesta son las Fiestas de la Vendimia y del Vino de Valdepeñas, celebradas a comienzos de septiembre en honor a la patrona de la ciudad, la Virgen de la Consolación, coincidiendo con el inicio de la recolección de la uva en la comarca vinícola. Estos festejos combinan la devoción popular con el homenaje a las faenas agrícolas tradicionales de la vendimia, caracterizándose por actos como la ofrenda del primer mosto obtenido del pisado tradicional de la uva, concursos, pasacalles, música, el uso del pañuelo de yerbas típico y degustaciones gastronómicas que congregan a toda la población local.
La secuencia de actividades se inicia con «¿Qué sabemos de las fiestas del vino?», una asamblea inicial donde se proyectan imágenes de las celebraciones valdepeñeras y se plantean preguntas abiertas para activar conocimientos previos y compartir ideas sobre el fruto de la vid y su recolección. A continuación, en la «Caja sorpresa de la vendimia», el alumnado manipula y analiza objetos reales y tradicionales —uvas, hojas de parra, cestas y pañuelos—, experiencia que se complementa con una mesa sensorial en la que exploran con los sentidos el mosto simulado, texturas y tonalidades de hojas y frutos. La propuesta prosigue con el taller «Contamos y clasificamos uvas», desarrollado a lo largo de dos sesiones, donde los niños y niñas trabajan con racimos reales y piezas manipulativas para agrupar por tamaños y colores verde y morado, realizar conteos y ordenar patrones y series lógicas sencillas.
El proyecto continúa con el «Mural de la vendimia», una producción plástica colectiva en la que los escolares combinan pintura de dedos, estampación con esponjas y técnicas de collage con papeles de colores para representar el proceso de recolección y exponerlo en el aula. Como clausura formativa, el grupo celebra la «Fiesta final de la vendimia», una jornada festiva en la que se exhiben los trabajos realizados, se repasan los aprendizajes compartidos y se concluye con un baile y juegos musicales alusivos a las tradiciones locales para afianzar el sentimiento de pertenencia comunitaria.
(*) Texto realizado con ayuda de IA a partir de la ficha de Situación de Aprendizaje de Lucía Buzón García.