Redoladas Huesca Rural cierra su cuarta edición con un memorable concierto de Jessica Abu en Bellester de Flumen

Por Pablo Pérez Terré

La artista italo-ghanesa Jessica Abu ofreció un recital de clásicos infalibles de la mejor música afroamericana en una tarde mágica

El ciclo Redoladas Huesca Rural atiende y pone en valor a los pequeños núcleos de población que forman parte del municipio de la ciudad de Huesca -Apiés, Banariés, Bellestar, Buñales, Cuarte, Fornillos, Huerrios y Tabernas de Isuela- además de otros espacios del alfoz oscense

Huesca 30 de julio 2024 – Bellestar del Flumen es un pequeño pueblo a escasos seis kilómetros al sur de Huesca, la treintena de habitantes censados mantienen sus casas, su calle y plaza única con esmero. Poca actividad tiene acostumbrada a esta población en general, con la excepción en verano del pequeño recinto de la piscina, de titularidad vecinal común, donde en fiestas se celebra una animación infantil, siendo esta la única actividad cultural que se realiza.

La localidad es un municipio incorporado, barrio rural o pedanía de la ciudad de Huesca, según como aparece en diferentes medios y registros, y por ello sus vecinos no tienen mucha capacidad de decisión, acción ni presupuesto. Así son las cosas en las ocho pedanías que rodean la capital provincial dentro de su municipio.

Aquí entran proyectos que surgen de la iniciativa asociativa como Redoladas Huesca Rural, un ciclo cultural que busca poner en valor estos pequeños núcleos de población –además de otros lugares periféricos del municipio de Huesca- Y es que Redoladas Huesca Rural busca reivindicar y ofrecer actividad cultural diferente en unos espacios no siempre comprendidos ni atendidos por la ciudad a la que pertenecen administrativamente y en general, poco o nada conocidos por la mayoría de sus habitantes. Con este objeto el ciclo ha realizado desde 2021 cuatro ediciones, terminando este pasado domingo en Bellestar del Flumen la cuarta edición de la mejor forma posible.

Vecinos de la pequeña localidad movían apresuradamente, a pesar de no haber prisa ninguna, las sillas que acomodarían a los asistentes del acontecimiento que iba a tener lugar al caer la tarde. Había nerviosismo en el ambiente, hacía muchos años que en el pueblo no se disfrutaba de un concierto y menos aún del tipo que tendría lugar. La pala de un tractor llevaría los asientos hasta la parte más alta, donde la sombra haría más benevolente la asistencia al concierto, la canícula de estos días obligaba a replantear la ubicación -Más vale sobra de muro que de árbol-, decía sabiamente un vecino. A medida que se acercaba la hora anunciada, grupos de todas las edades llegaban puntualmente, algunos con gran antelación para coger buen sitio, y es que la actuación de la cantante ghanesa-italiana Jessica Abu y su banda generó una gran expectación. Nada como el boca a boca para acabar reuniendo a más de ciento cincuenta personas en un pueblo de apenas treinta censados en una calurosa tarde estival de domingo.

Y así es como, puntual, arrancaba una actuación que se vislumbraba mágica y que acabó siéndolo, La imponente Jessica Abu, con una influencia estética africana y americana en lo musical y acompañada de los talentosos músicos Joan ‘Buchaca’ en la batería, Artemi Agràs en el bajo y Jordi Mestre López en la guitarra, hizo un recorrido por grandes temas del jazz, el soul y el blues que hipnotizó desde la primera canción. Y es que la voz de Jessica Abu está dotada de un color vocal de tremenda versatilidad, que añadida a su deslumbrante actitud, presencia y entrega encima del escenario, le permitió conectar con el público de forma inmediata. El concierto fue creciendo y el público quería disfrutar, combinación perfecta para que aplaudiera, cantara y se moviera al ritmo de cada canción, y es que una voz dotada, el tremendo registro vocal y su forma personal y enormemente carismática hizo que su interpretación de clásicos infalibles del mejor sonido afroamericano fuera sencillamente cautivadora.

En un ambiente animado y distendido, se organizó una vez terminada la actuación un improvisado photocall de los vecinos de Bellestar con la artista en el mismo tractor que trajo, y que luego se llevó, los asientos del concierto. Una tarde mágica que sin duda será recordada en Bellestar por mucho tiempo, o de cómo Bellestar del Flumen quintuplicó de largo su población en una tarde de julio al calor del mejor talento musical.

Redoladas Huesca Rural es una apuesta de Estoesloquehay, ecosistemas culturales para el medio rural por el acceso a la cultura como herramienta de desarrollo y transformación que surge y se entiende desde el territorio. Con la dirección del promotor cultural Pablo Pérez Terré, el proyecto cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Huesca, y la colaboración del CDAN, Centro de arte y naturaleza.

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